domingo, 15 de noviembre de 2009

El camión de los Helados. ¡Hoy Piña y Plátano!


“… y me senté en aquella fría silla de madera esperando que la luz de tu ventana volviera a brillar con fuerza. Quería que me transmitieras lo que me habías quitado de un soplido,… a recibir de nuevo tu felicidad desinteresada,… que pudieras secar mis lágrimas desiertas y jugases con mis ojos negros en tu sofá verde. Volví a contemplar como llegaba ese sentimiento extraño de cariño, casi siempre envenenado y puesto en cuarentena por algún “halógeno defectuoso”. Sentí como mi corazón deseaba con todas sus fuerzas que la luz de aquella simple bombilla volviera a funcionar.

La espera… fue tediosa, pero con un único resultado en mente,… conocer el final.”
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A vuelto una
Cordelia exótica.

2 comentarios:

Manoli Piruletas dijo...

Echaba de menos a Cordi!!!! y a ti bonito!!! hoy estoy un poco triste!!!besos!

mimoleskineyyo dijo...

¿Qué hacer cuando quieres que esa luz vuelva a brillar? Que gran duda, pero sin respuesta me temo....