viernes, 31 de diciembre de 2010

lunes, 20 de diciembre de 2010

martes, 14 de diciembre de 2010

Clases de Medicina Avanzadas:

Primera operación:

- Dicen que cuando te quitan un trozo de algo, el resto del objeto lo echa de menos en un breve periodo de tiempo. Se ha intentado calcular dicho tiempo, pero los expertos no saben dar una cifra exacta. Suele ser entre unos pocos segundos y un año aproximadamente te dicen sin consuelo. El objeto incompleto, se hace fuerte ese tiempo hasta que se cura. Lo malo es que si la recuperación es rápida, se suele curar mal y se infecta, la recaída y por consiguiente la nueva operación provocará que el objeto pierda su forma y tal vez ya no se vuelva a currar.

Yo, a día de hoy, como cirujano cualificado pido que me quiten un trocito de algo para echarlo de menos.

Próxima Lección en unos días.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Abrazos que quise darte y no hiciste caso.

A: ¿Un beso en la mejilla y un adiós para siempre?

M: No, un beso en la mejilla sería insatisfactorio e inapropiado. Lo del adiós no te lo puedo asegurar, pero tal vez si un “hasta luego”.

A: Me enamoro con facilidad, con demasiada soltura, persigo, logro, mato y vuelvo a perseguir lo que quiero. Me siento pesada la mayoría de las veces, juego con conversaciones absurdas, solo para que mantengas tu mirada en mi un poco más de tiempo. Mi gran par de tetas no ayuda a buscar lo que quiero, solo atraen a niños grandes o a maduros pesado con trastornos de la infancia.

M: ¿Soy un pervertido? ¿Eso me estas diciendo?

A: Puede… no lo sé.

M: Si sientes eso por mi, sería recomendable que me dijeses.

A: No me salen las palabras, el nudo en el estomago debe ser algo. DEBE SIGNIFICAR ALGO ¿no? Te miro y me gustaría comerte. Si dices una tontería te río la gracia, pero visto lo visto no se si podría ser la mujer tonta de un rico banquero toda la vida.

M: Yo lucharé por eso que no sabes ahora mismo, pero te digo, seriamente, que me querrás.

A: Gracias por luchar por los dos. Lo necesitaba.

martes, 23 de noviembre de 2010

El camión de los Helado. ¡Hoy Menta y Limón!


Alejandría 23 de Noviembre del 2010.

Solo he tenido dos mejores amigas. Las perdí. Por diversos motivos y por miles de razones se alejaron de mí, las eché de mi vida. Se fueron. Comienzo por Sveta Semiónov. Salir de fiesta con Sveta era resaca al día siguiente. Eran lagunas de olvido tan grandes que ni podrías decir lo que llevabas puesto esa noche. Las cantidades de alcohol ingeridas eran inhumanas, todas en lugares clandestino, bodegas cerradas y rodeadas de hombres fornidos, expresidiarios recién integrados en la sociedad y más de un engendro de la naturaleza. Si, es mala la naturaleza, pero Svela en esos tiempos era fácil. Mis experiencias empezaron con ella, fumamos té verde en la India con 18 años. Nuestro primer ménage à trois fue a los veinte años en Tailandia. Llegué a vender mi hígado en Ucrania para poder sacarla de la cárcel. Me rapé el pelo cuando el muro de Berlín era solo un proyecto. Terminé corriendo desnuda en Minnesota, después de un partido del equipo local. Bebí dátil caliente en Marruecos mientras negociaba el precio de una maleta de cuero y la odié en la República Dominicana. Se enamoró. Me abandonó. Me dijo: “Hay gente que nace para estar en pareja”. Y lo sentenció ella, la persona más fresca, lanzada, sin complejos y con la mente más abierta que he conocido nunca. Rompí su regalo y me fui.


Cordelia
La mala.

martes, 16 de noviembre de 2010

¡Tengo el salón revolucionado. La última vez que hago la cena de navidad!


¡Perdona, pero no se si te has dado cuenta, pero en esta habitación voy a servir la cena no prostitutas!

viernes, 5 de noviembre de 2010

El vestuario todavía estaba sucio del último partido, las duchas todavían tenían el vapor típico del calor concentrado.


Otra vez vuelvo a este césped. Sentir el frío en la cara. Pisar la hierba recién mojada por los aspersores del campo. La cazadora del equipo me queda pequeña, normal, hace dos años que no me la ponía.

Colocarme en el centro del campo, mirar las gradas, cerrar los ojos y recordar los aplausos, gritos, abucheos y las alegrías vividas en aquellos años de juventud.

Miro a las últimas filas y todavía veo a mi madre tapándose los ojos con las manos, para no ver si me hacían daño, pero siempre dejando una rendija, para ver que estaba bien.

Tres filas más abajo se encontraban mis amigos, Tom, Lua, Rita y Dean. Sus pancartas de ánimo impedían la visión a las personas de atrás. Años después formarían los dos matrimonios más sólidos que conoceré nunca.

En las primeras filas, estaban los profesores de ciencias, de matemáticas, inglés e historia. En la misma fila, pero del otro lado de las escaleras del centro, se encontraban la profesora de cocina, la secretaria del directo, la profesora de lengua y aquella monja tan simpática que regalaba pastillas del día después, de forma ilegal a las alumnas más promiscuas.

Sería muy típico decir que mi novia era la jefa de las animadoras, pero no, no era ella. Mi novia era Berta, la alumna con mejores notas de todo el estado de Iowa. Sus años de juventud fueron enmarcados en títulos, trofeos e incluso algún que otro cheque de los certámenes de ortografía y deletreo.

No le fui fiel, tal vez por eso estoy aquí, pensando en todo lo que hice y sobre todo en lo que hice mal.

Tu sentencia me persigue, me acorta el camino, me señala por donde paso: ¡Tú eres de ese tipo de chicos que vuelven al campo de fútbol una vez terminado el instituto!

Cada mañana me desvío del camino a la facultad de ciencias políticas para poder verte. No eres como te recuerdo, como la imagen de niña buena que tengo en mi cabeza. Ya no me recuerdas, ya me borraste, me olvidaste, me dejaste ir.

Pero tu sentencia me persigue, me ahoga y me marca por donde voy.

Si te parase, te agarrase del brazo y te dijese la verdad, nada cambiaría, como nada cambió cuando me viste en la cama con….

sábado, 30 de octubre de 2010

Los pasos son pequeños, los gestos inexistentes y tu perfume agobiante.

Llegaba tarde. Estaba enfurecida. Había discutido contigo y ahora mismo te odiaba. Tu orgullo, masculinidad y hombría hubiesen sido mis zapatos de Gucci si no fuera rebajarme mucho para ponérmelos. Odiaba tu voz, tu pelo e incluso tus andares. El coche aumentaba la velocidad proporcionalmente a mi enfado. Ahora mismo deberíamos estar a 3000 Km por hora. Pero de repente, todo se volvió negro. No sentía nada.

Ya no estaba conduciendo. Estaba mirándote. Te observaba como tomabas el sol aquel día de mayo en La Habana. Tu bañador marcaba tu anatomía, mi vestido negro se pegaba a mi cuerpo como si fuese de plástico. No podía más. Me lo quité y corrí al mar. Tus ojos se clavaron en mi conjunto, ahí te enamoraste de mí, lo sé porque años después me lo dijiste. En ese momento viste lo que más deseabas, una mujer lanzada, agobiada por el calor y con coche.

¿Nadó conmigo? Os estaréis preguntando. No. Me esperó en la orilla, se presentó y me cautivó. Salimos juntos del agua, de la arena y de la soltería.

Aquel verano fue el mejor de mi vida.

¿Os casasteis? Se puede decir que sí, yo no lo recuerdo. Una noche de tequilas en la frontera con México, amanecí con un anillo en el dedo, un beso en los labios y un te quiero para siempre.

Esta noche estuve a punto de perderlo todo. Tu recuerdo, nuestros besos y tus palabras.

Pd: Se lo dedico a Nuri, lectora acérrima y romántica por naturaleza.

domingo, 17 de octubre de 2010

sábado, 9 de octubre de 2010

Moleskine Night

Solo te pido que no te líes con él, y si lo haces, que nunca te olvides de mí. Te lo digo no como una maldición, sino como advertencia. Sé que no soy divertido, tal vez ni destaque como él lo hace, pero lo doy todo. Lucho y lucharé por lo que quiero. Y hoy te quiero a ti. Lo juro. Lo juro con la misma fuerza que el creyente pide a Dios cada domingo que sus ruegos se cumplan. Tal vez ni juro, ni maldigo, tan solo ruego que seas mía.

Por eso, solo te pido que no te líes con él.

domingo, 26 de septiembre de 2010

viernes, 17 de septiembre de 2010

Tengo una sonrisa que ahora mismo está en el bolso.

Me da vueltas la habitación. Tengo la ropa todavía puesta. El pelo es un gran nido de cigüeña que ahora mismo no me preocupa ni lo más mínimo. Mi estomago se queja, hace más de 24 horas que no recibe alimento sólido. ¿Los 300 €? En el bolso no están, supongo que los bares de la ciudad tengan algo que ver y mi facilidad para invitar a copas a desconocidos debe de haber contribuido. La cama está semi desecha, no debió de haber sexo. Gracias a dios. Un olor a humo salía de mi cuerpo. Gabinete de crisis: Mi móvil no volvió a casa conmigo. Las uñas postizas dormían a mi lado en la sábana, dibujando un bonito contraste entre el blanco roto y el carmesí. ¿Dónde están mis bragas? Los pantalones están puestos, ¡oh dios mío!, ¿las perdí también? Mi abrigo se reía desde el biombo, maldito Antonio Miró. Los pendientes y las joyas caminaban por la mesita de noche. Un segundo, ésta no es mi habitación…

¿Qué buscaba anoche?

Buscaba el vicio en la noche y creo que lo encontré- contesté al mirar quien se estaba duchando en mi bañera…

miércoles, 25 de agosto de 2010

¡Evolucionó!

Kylie ¿haremos algún día un videoclip juntos?¡Tengo ideas!

viernes, 13 de agosto de 2010

¡Hay exámenes en los que lo tienes que dar todo!

Comienza el examendijo la profesora mientras se subía la falda de tubo de color grisa partir de este momento nadie puede moverse de su sitio ni girar la cabeza en busca de “inspiración”. El examen consta de una sola única pregunta. Los murmullos llenaron la sala. Tenéis noventa minutos y tres folios que cubrir. La pregunta es:

“Desarrolla un Plan de Seducción”

Aplicad todo los conocimientos adquiridos durante las clase teóricas pero nunca olvidéis las clases prácticassentención aquella profesora que miraba por encima de las gafas para poder amenazar de una manera sutil, sensual y agresiva.

¿Listos?preguntó - ¡Qué comiencen los nuevos planes de seducción!

sábado, 24 de julio de 2010

Telegramas de emergencia y no son para el 112.



La Habana 24 de Julio de 2010.

El ruido de tus tacones me sorprendió. Pensé que sería la señorita que hacía un cuarto de hora había contratado. Tu Louis Vuitton hacía juego con tu collar y tus zapatos, pero ese vestido, te los había visto mejores e incluso te los había quitado mucho mejores. Has perdido facultades, puede ser que tus ganas de ganarme te pierdan y te provoquen perder el sentido por lo único que te hacia feliz: La ropa.

Me limito a sonreír y a aplaudir mientras contoneas tu cintura en el asiento. Mis modales de caballero, habían sido apagados. Me levanté y me fui.

Un giro rápido valió para decirte una cosa: ¡¡Ayer me silbaste, ¿te acuerdas?!!

Pero no recuerdas que el frío de la noche anterior nos hizo buscar calor en cuerpos extraños. Lástima que el Rubifen también borre recuerdo a corto plazo, pensé mientras mojaba mis labios en un vodka con ron y tú, buscabas a tu cómplice.

Fdo: El señor Melocotón.

miércoles, 7 de julio de 2010

Piezas de mi.






Pensando en trozos y viendo cual falta porque tú me lo rompiste.

martes, 29 de junio de 2010

La palabra era Iowa.

… existe gente que sí sabe cerrar con cuidado la puerta de alambre del porche.
¡Y eso me ilusiona!

martes, 15 de junio de 2010

jueves, 3 de junio de 2010

¡Cartero, por favor, a esa misma dirección!


Y reenvío carta a aquella persona que me sonreía. Solo para decirle que necesito a alguien a quien decirle… (secreto).


domingo, 16 de mayo de 2010

90's return.

Hoy me he levantado como Britney,

con ganas de volver a “Baby One More Time” en 1998.

sábado, 15 de mayo de 2010

El camión de los Helados. ¡Hoy de Nueces y Nata!


New York, 15 de mayo de 2010.


El viento mueve mi abrigo, me destapa y deja ver mi cuerpo. Las noches de Lolo, son así, diferentes. He echado tanto de menos las noches de los ochenta, que por una vez al año se haga una fiesta con esa temática, pierdo el norte, el sur, los tacones y hasta las bragas.


Ya soy vieja y pelleja, pero al fin y al cabo experimentada, o que se lo digan a Daimel, el afrocubano afincado en el SoHo de New York que tan feliz me hace dos veces por semana a 100 dólares la hora.


La resaca a una cierta edad, es peor que la muerte. Como decía una amiga mía, fan incondicional de los bacanales y fallecida durante una de estas fiestas… “la resaca son restos de lo bien que te lo has pasado la noche anterior”.


Lolo de noche es tan distinto al Lolo diurno. Su humor es apagado, gris y rápido, ni que fuese neoyorquino. Su casa por la mañana, una mansión de techos altos y alfombras blancas que cubren el frío y caro mármol egipcio, es como el mercado de Queens en agosto. ¡A la pelea! Que si unas bragas iguales que a las mías, que si las perlas que me ha regalado mi marido, que si esta peluca es muchísimo más mona que la mía, que si esto es harina o coca… Sales corriendo, con un montón de cosas nuevas y muy pocas cosas viejas, el alma molida, la resaca de regalo y el frío de enemigo.


Soy vieja para estas cosas, pero la carne es débil y los bacanales, sinceramente, me gustan.


¿Cómo te gustaría morir? – me preguntó un inoportuno muchacho en la fiesta de aquella noche.


Yo, de rodillas y al juego, le miré a los ojos. Vi que sinceramente le interesaba mi respuesta. Quería la verdad, mi verdad. Me resultó tan raro que me paralicé.


Juro que nunca lo había pensado.


¡Prefiero morir pecando que en el asiento trasero de un taxi!- dije con salero.


Y ahora, en el asiento trasero de un taxi, con un conductor pakistaní y el alma cansada de fetiches, sadomasoquistas y súper masoquistas, decidí que quería un descanso honrado, tranquilo y junto al fuego de la chimenea.


Lolo volvió a llamar al año siguiente. Yo solo pregunté.


¿Va James? – el joven del año pasado que me preguntó algo que nadie nunca se había atrevido o interesado, y él, a su temprana edad me había ayudado más que nadie.


Si- dijo.


¡¡Allí nos vemos!! – Exclamé – ¡le debo una aclaración!.


Cordelia

La madura.

sábado, 8 de mayo de 2010

Conversaciones tras 15 años de matrimonio.

( Foto de 1985, Años felices)
*

Francisco: ¡Cariño! La reunión se ha alargado. No voy a cenar. Dales un beso a los niños. Dile a Mandarina que la ayudo mañana con la maqueta de ciencias. Te llamo en cuando llegue al hotel. Un beso.

*

Mencia: Francisco, estoy harta de tus excusas… ¿A quién de la oficina te estas tirando esta vez? Sigue así y las palabras: Custodia Compartida, serán más que una amenaza.

*

Francisco: Mencia,¡¡si quieres el yate en verano por las islas griegas y las ostras en invierno… no me toques las narices!!Ponte a hacer la tarta de moras y deja de una puta vez los gintonics.

*

Mencia: Siempre sola, tus hijos me destrozan, tú y ellos os llevasteis los mejores años de mi vida, es tarde para lamentarse, solo puedo esperar a que la ginebra y las pastillas cumplan su misión… ¡Adiós querido!

*

Francisco: Tú segundo nombre es DRAMA y el mío INDIFERENCIA. Francamente Mencia, me esperaba una muerta menos hollywoodiense. Te dejo que me están haciendo un”favor”.


jueves, 29 de abril de 2010

¡Tengo el rosal enfermo y a los tulipanes les duele la cabeza!

Y he tardado varios años en comprender tus sabias palabras. Tres, para ser exacto. El primero fue el más difícil, no entendía el significado, el contexto, el soporte estaba mal, la expresión era inexacta o yo no era el destinatario correcto. Cuando pasé al segundo año, la frase ya no ocupaba más que un 25 % de mí. Pensaba de vez en cuando, la releía, la miraba y todavía levantaba las cejas buscando una respuesta. Me acoraba más de ella cuando las cosas cambiaron, cuando después de nuestros rifirrafes todavía nos teníamos cariño y tú nunca me dijiste: ¡Eres tan tonto que ni sabes a que me refería! Yo a veces tenía miedo de mirarte a los ojos y que descubrieras que yo todavía no sabía la verdad. Miraba tus pies con el temor de que se fueran corriendo. Agarraba tu bolso con la única excusa de retenerte. Y por fin, el castigo se ha terminado. Ya no pensaba en ella, solo un 5% de mi la recuerda, pero hoy me dado cuanta de que hay frase muy listas y tú, aquella noche me la diste gratis, libre, sin dueño, me la lanzaste como un puñal afilado… por eso, hoy te doy las gracias.

*

*

“A veces me ha dado la sensación de que…” (Mejor que la frase se quede solo en mi cabeza).



sábado, 10 de abril de 2010

viernes, 9 de abril de 2010

¡Manoli, yo también quiero Pradilla!

Hoy me he parado a pensar y me queda tan poco. A la par he vivido tanto y me queda otro tanto por sentir. Pero esta sensación de que el fin está más cerca de lo que mi mente calculadora pensaba me pone de los nervios. Del hígado.



jueves, 18 de marzo de 2010

¡Yo cuido el medio ambiente al máximo!


Y como en todas mis rupturas siempre éramos tres, esta vez, muy a mi pesar fue el drama el tercero en discordia.


En mi defensa ante un juez, me gustaría decir que : El melodrama americano es mi especialidad, pero el master en pena ha sido su asignatura preferida


Los dos sentados en cada esquina del sofá, aquel de cuero que tanto empeño puse por su puja en Londres. Las puntadas ya estaban dadas de sí, tanto sexo ocasional, programado y salvaje habíamos teniendo en él que sus $4000 habían sido amortizados con creces.


Nuestras piernas sostenían cajas de cartón. Tristemente con recuerdos de nuestra relación. Tres discos de Tina Turner, dos pulsera, tres faldas manchadas de pintura, cinco gafas de sol, dos de ellas con una patilla rota, tus medicamentos del mes pasado, tres cuadernos-diarios que ahora solo tenían frases sin sentido de días inventados por los dos cuando jugábamos a realidades paralelas, un par de medias rotas, un viejo vinilo roto tras mi irá, que tú lo descubrirías en tu casa, las llaves de repuesto de tu coche, mi corazón y un bote vacío de colonia.


Mi cuerpo estaba rojo, acababa de pasar 30 min en la ducha bajo un chorro de agua hirviendo que para mi pesar no me había hecho reaccionar.


El intercambio fue frío, como en el fondo lo eras tú.


Te acompañé a la puerta. Te giraste y me preguntaste.


¿Qué hago con esto?

Recíclalo- dije mirando mi pequeño corazón en tus manos, mientras cerraba la puerta.

lunes, 1 de marzo de 2010

¡Se va la petarda!


Y ella se fue a la guerra…


Todavía recuerdo nuestra despedida. En mi mano el último clavel blanco del salón. Entre mis piernas, mis dos pequeñas: María de la Encarnación y Rosa Dolores. Nuestras niñas. Nuestra vida. Mis lágrimas caían sin cesar. Miraba desde la puerta de nuestra casa como te ibas. Como el violento viento azotaba tu melena y jugaba con tu falda de encaje. Mis gritos se quemaban internamente. Mis manos se mantenían atadas a los bolsillos del vaquero y mi corazón en tu pequeño saco.


Me hubiese gustado correr junto al barco gritando nuestros votos nupciales, recortando las palabras que un día te dije de rodillas debajo de aquel limonero andaluz, correría los miles de kilómetros que nos separaban solo por decirte buenas noches, por ver como juegas con tu anillo cuando crees que nadie te mira e incluso nadaría la distancia que nos separa tres veces solo por volver a ver aquellos ojos, que a día de hoy no he vuelto a ver.


Debía ser fuerte, al igual que tú. Debía luchar y mantener lo que tantos años nos había costado construir. Teníamos una vida juntos, esto solo iba a ser un pequeño intermedio que interrumpe una bonita película. Pero tarde o temprano las cosas cambian y los sentimientos se reconstruyen, llegando a ser otros totalmente distintos. Tú querida, lo sabes mejor que nadie.


Todas las mañanas mentía a las niñas diciendo que hoy su madre volvería con nosotros. Me mentía a mi mismo. Y visto el final de esta historia, tú también nos mentías a nosotros.


Tras meses sin noticias tuyas, llegaron mis temores. Mis miedos. Las niñas ya no sentían lo mismo que meses atrás, tu partida las había cambiado, las había roto por dentro.


Mis ansias de saber, de conocer tu paradero, de pedirte explicaciones y volver a verte aunque tan solo fuera por una vez más me mataban. Me consumían por dentro dejándome sin fuerza. Sin lágrimas en los ojos y sin gritos en los pulmones. Mi cabeza te veía en todos lados, tu figura se movía por la calle al compás de otros cuerpos femeninos. Ya estaba obsesionado. Enhorabuena, lo conseguiste.


Dejé a las niñas con su abuela, yo ya no podía más. Mis fuentes me habían confirmado que estabas viva, no quisieron darme más datos. Un papel con tu ubicación y se desentendieron. Cariño, quiero decirte que hemos perdido amigos, pero ya te lo diré en persona. Y otra cosa, ¿dónde guardamos el diario de María de la Encarnación?


Mi ropa fue estudiada varios meses antes. Quería que me reconocieras y si yo tuviese que olvidarte que fuera con esta ropa. ¿Cuál? El traje marrón chocolate de la primera cena con tus padres. Sabes que me encanta como me queda y tú sentirías el recuerdo de lo que pierdes.


El lugar lo desconocía, pero la zona me encantó. Me alucinó lo bien engañado que me tenías tantos años atrás. Pero que quieres que te diga, la que sabe, sabe, y yo por eso me casé contigo.


¿Sentimientos? En ese momento ninguno. Bueno tal vez uno sí… decepción. Tus hijas ya no preguntaban por ti, yo había sido fuerte por los dos, me habría cortado un brazo si tú solo me lo hubieras sugerido y ¿con qué me encuentro?


No tenía ganas de discutir, solo quería que me vieras, que con una mirada lo supieras, que lo notaras en el aire… se había acabado. Se había acabado mi amor. Ese que tú nunca tuviste.


Tus explicaciones fueron tardías, pésimas y sin sentido. Al fin y al cabo, como nuestra vida.


PD: Gracias Barroso.

sábado, 20 de febrero de 2010

Cucurucho no tarrina.


Cordelia, siempre dormía de espaldas a sus amantes, le gustaba sentir como sus respiraciones pausadas, acompasadas y cálidas tocaban su espalda y no su pecho.

miércoles, 10 de febrero de 2010

viernes, 29 de enero de 2010

El camión de los Helados ¡Hoy de Cereza!

...Ya no podía contenerme más, las ganas de que me poseyera podían a mis ideales y a mis convicciones educativas. Pobre de mi madre si conociera la existencia de los más tranquilos de mis pensamientos lascivos. Mis manos jugaban con el algodón que tanto sudor y picadoras me había provocado. – leí en aquel diario viejo de mi tatarabuela. Sus hojas se rasgaban con el roce de mis dedos. Pero mi pasado es más importante pensé.- la cuadrilla del ejercito – continuaban las memorias de mi tatarabuela – pisó aquellas tierras de algodón en flor como su entrasen en uno de los más lujosos burdeles franceses de la época. Sus rostros de cansancio rápidamente se borraron dejando paso a una sonrisa picara. Todas sabíamos su próxima maniobra. Sabíamos que el tiempo no era el necesario para enamorarnos, pero si el suficiente para concebir el hijo que los ataría a nosotras posteriormente. Serían fuertes, asesinos, defensores de sus ideales, maridos de sus mujeres,… pero no eran canallas...

Mi tatarabuela continuaba describiendo sus escenas de cama, como si su mente fuera la de la mismita Nora Roberts y no la de Cordelia S.

Cordelia
(Domingo por la tarde)

sábado, 23 de enero de 2010

¡Rebajas ya!


¡Y busqué y busqué un amor prohibido en este bolso,
y solo encontré un rojo fuego y un triste gris!

lunes, 4 de enero de 2010

¡La cosa va de perlas y maridos!

¿Te crees que aunque tengas perlas tienes derecho a engañar a tu marido?
¡¡Engañar cariño, se hace con perlas o sin perlas, pero un toque de glamour siempre es grato en la cama!!