sábado, 30 de octubre de 2010

Los pasos son pequeños, los gestos inexistentes y tu perfume agobiante.

Llegaba tarde. Estaba enfurecida. Había discutido contigo y ahora mismo te odiaba. Tu orgullo, masculinidad y hombría hubiesen sido mis zapatos de Gucci si no fuera rebajarme mucho para ponérmelos. Odiaba tu voz, tu pelo e incluso tus andares. El coche aumentaba la velocidad proporcionalmente a mi enfado. Ahora mismo deberíamos estar a 3000 Km por hora. Pero de repente, todo se volvió negro. No sentía nada.

Ya no estaba conduciendo. Estaba mirándote. Te observaba como tomabas el sol aquel día de mayo en La Habana. Tu bañador marcaba tu anatomía, mi vestido negro se pegaba a mi cuerpo como si fuese de plástico. No podía más. Me lo quité y corrí al mar. Tus ojos se clavaron en mi conjunto, ahí te enamoraste de mí, lo sé porque años después me lo dijiste. En ese momento viste lo que más deseabas, una mujer lanzada, agobiada por el calor y con coche.

¿Nadó conmigo? Os estaréis preguntando. No. Me esperó en la orilla, se presentó y me cautivó. Salimos juntos del agua, de la arena y de la soltería.

Aquel verano fue el mejor de mi vida.

¿Os casasteis? Se puede decir que sí, yo no lo recuerdo. Una noche de tequilas en la frontera con México, amanecí con un anillo en el dedo, un beso en los labios y un te quiero para siempre.

Esta noche estuve a punto de perderlo todo. Tu recuerdo, nuestros besos y tus palabras.

Pd: Se lo dedico a Nuri, lectora acérrima y romántica por naturaleza.

domingo, 17 de octubre de 2010

sábado, 9 de octubre de 2010

Moleskine Night

Solo te pido que no te líes con él, y si lo haces, que nunca te olvides de mí. Te lo digo no como una maldición, sino como advertencia. Sé que no soy divertido, tal vez ni destaque como él lo hace, pero lo doy todo. Lucho y lucharé por lo que quiero. Y hoy te quiero a ti. Lo juro. Lo juro con la misma fuerza que el creyente pide a Dios cada domingo que sus ruegos se cumplan. Tal vez ni juro, ni maldigo, tan solo ruego que seas mía.

Por eso, solo te pido que no te líes con él.