martes, 19 de julio de 2011

El camión de los Helados. ¡Hoy de limón, lima y mango!

He tenido tres crisis en mi vida (de momento). Hoy os voy a contar la segunda. Los doctores la diagnosticaron así: “principio de la enfermedad de Pick unido a una depresión temporal”.
1
Me intentaron explicar en qué consistía, yo siempre fui de letras y todas aquellas hormonas, pastillas, comprimidos y demás consecuencias científicas pasaban por mi cabeza en ucraniano cerrado sin dejar ningún rastro por ella.
2
Lo que si os puedo explicar son los síntomas, desde mi humilde e inexperta opinión. Todo aquello comenzó como un ataque de ansiedad, miedos, ira, odios, rencores y secretos mezclados en un vaso pequeño. Tan pequeño que todo comenzó a rebosar. ¿Se puede secar y volver a empezar de cero? ¡No!. Cuando algo sale, sale todo. No te puedes guardar nada. Si lo guardas, pasa lo que pasa, te detectan alguna enfermedad con nombre de pokemon y siempre acompañado de la palabra depresión, debe estar de moda.
3
Yo por aquella época no era depresiva. Ahora sí, pero eso es consecuencia de la tercera crisis. Siempre fui una mujer fuerte, pero esos quince días en la cordillera murciana me cambiaron por completo. Me dejaron peor. Volví a la rutina, como una zombi, cansada, sin ganas, con lágrimas en los ojos y algún que otro pinchazo en el corazón. Dije adiós a muchas cosas, a dos o tres personas que ya no pintaban nada en mi vida, abandoné a dos hombres maravillosos y jugué con otros diez. Pero no valió para nada. Hice recuento, recapitulaciones e incluso acupuntura. Pero mi fallo era más gordo que todo eso.
4
No es momento ni lugar. No es hora ni día. Puede que no sea incluso esta vida la correcta para desvelar todo lo oculto en una mujer que roza los cuarenta y pico con una dignidad de una de veinte pero me gustaría dejar esto aquí. Que alguien lo reescriba, lo lea, lo analice, no me entienda, piense que estoy loca y me quiera un poco.
7
Parece mentira que todo ésto ya pasase, que me dejase en paz, pero puede que recaiga, que no sea tan fuerte como pensaba, he roto en tantos pedazos mi corazón que hoy puedo decir que me falta uno, o tal vez trescientos. Que puede que tenga que buscarlos, pegarlos o simplemente intentar ser feliz con lo que tengo.
5
Ahora me despido, porque vuelve, vuelve a mí ese peso, ese odio, esas pocas ganas y no quiero empezar la cuarta crisis de esta manera.
6
Sé que siempre habéis creído que Cordelia es una mujer juerguista, alocada y de vida alegre, pero mi corazón es humano, no como mi piel, siempre perfecta. Pero hoy quería dar un trocito de Cordelia a cada lector.

Cordelia.

1 comentario:

Nuria!=) dijo...

oHHHHHHHHHHHH!Cordelia la fria saca su lado mas romantico!=)