domingo, 30 de diciembre de 2012

Heleno, encantado.

A: Hay días en los que no confía en tí, Heleno.
H: Yo me quedo con aquellos días que sí confías en mí.

Plata

Y: ¿Cómo te llamas? 
J: Me llamo Jorge... pero no para ti. ¡Tú, invéntame, haz que sea la persona más significativa y la que más has necesitado en tu vida!

martes, 25 de diciembre de 2012

27 cosas del 2012


1.    Una serie:
- Complicada una respuesta clara. Pero me quedo con “Girls”. La HBO siempre me ha encantado.
2.    Una película: 
- “El secreto de sus ojos”. Por el simple hecho de que un “pero” puede cambiarlo todo por completo. Gracias optativa madrugadora.
3.    Una canción: 
- Rae Morris - Don't Go [Live Version]  - Resaltaría esa sonrisa del minuto 0:13. Es el único punto feliz, luego, llega toda la tristeza. http://www.youtube.com/watch?v=7wfWLxpcmhY&feature=youtu.be 
4.    Un libro: 
- “Ella es tan dulce”
5.    Una frase:
- Me encanta-s
6.    Una fecha:
- 14 de Septiembre.
7.    Un momento:
- Viernes Santo. Nervios, gafas y vapor. Buenas vistas.
8.    Una expresión:
- “Me siento como Britney Spears en “Baby One More Time”, como una colegiala”
9.    Un sentimiento:
Sonrisas indefinidas en el tiempo.
10.    Un objeto:
- El anillo Cruz.
11.    Una entrada en Olsen:
-  http://olsenycia.blogspot.com.es/2012/10/en-busca-del-amor-dia-10-la-boda.html
12.    Una foto:
 
13.    Un consejo:
- “No te obsesiones por verlo todo, no desaparecerá.”
14.    Un videoclip:
-  Drake - Take Care ft. Rihanna 
(http://www.youtube.com/watch?feature=fvwp&NR=1&v=-zzP29emgpg)
15.    Un mensaje:
- “23 felicidades para mi gran apoyo pacense, para el malhumorado al que le indignan las notas, para el cotilla que sabe todo lo que ocurre en las redes sociales, para el mayor fan del tequila y que siempre me incita a beberlo, para el más sincero de todos, para el que tiene el mayor corazón aunque pocas veces deja mostrarlo, para el que se merece unos 23 para vivirlos de verdad sin el “qué dirán”. Se muy feliz este año, veci” – M.B.J
16.    Un bar:
- “La imprenta” - Salamanca
17.    Un personaje:
- Patricia
18.    Un actor y una actriz:
-  Mark Deklin and Deborah Ann Woll
19.    Un estado de Facebook:
- 10 de Noviembre: “... O puede que sea hora de entrar ya en razón
y llegar a comprender que dentro de este horror no hay literatura, no.”
20.    Una locura:
- Las locuras en camas tinerfeñas…
21.    Un cortometraje:
- “Rotos” de Roberto Pérez Toledo
22.    Un viaje pendiente:
 - Legnano, Barcelona, País Vasco, Madrid, Brasil…
23.    Un disco:
- “Fiesta” de La Bien Querida.
24.    Un/a cantante:
- Nacho Vegas
25.    Un tweet:
- 3 de Octubre: “La vida te llega, te llena y te lleva por dónde no habías pensado.”
26.    Un seguidor favorito:
- @elhombreconfuso
27.    Un texto nunca publicado:

“¿Qué pasa cuando yo soy la que quiere querer? ¿Quién me dice que no debo equivocarme contigo por las calles más oscuras y promiscuas de la Rumania más envejecida? ¿Cuáles son tus defectos que tanto me gustan, me hipnotizan, me alinean con los planetas, me ponen caliente como muy pocos hombres lo han hecho nunca y a la vez me deslumbran de una manera tan espeluznante que me ciego con ellos? ¿Cómo puedo ser tan rastrera , mezquina, mala, tonta y estar tan encaprichada que ni el miedo a decir que te necesito todos los días a mi lado, o simplemente tener noticias tuyas me impiden distinguir lo enamorada que estoy de ti…? ¿Dónde terminará esta historia sin fin, y lo más sorprendente, es que nunca ha tenido un principio nada más allá de mis cuatro neuronas que con el tinte rubio de farmacia quieren la independencia de mi cabeza llena de humo? Y para terminar, ¿Por qué no puedes ser mi otra piel, mi equilibrio, mi equipaje…?

“Cambiaré aquellas luces por canciones como éstas…” decía la letra de una de las canciones de mi cantautor  favorito que siempre me hacía poner los pies en la tierra… He estado desaparecida durante mucho tiempo. Sabéis que Cordelia es una veleta, un alma sin pena, que sabe donde empieza y tristemente desconoce donde acabará. Os he echado de menos muchas veces, he escrito lo que mis manos me han dejado y lo que mis ideas, muchas veces perdidas, me han permitido. He recordado trozos de mi pasado, de mis estudios, de mis amores… Siempre fui una cabecita loca, por eso nunca presté atención a mis clases de periodismo, a las lecciones de la vida tampoco les quise dar la razón,… pero si de algo sé, es de lo que mi corazón siente. Y aquí tenemos las 6 preguntas que alguna vez en mi vida, me he tenido que hacer…. Puede, y solo si me siento con fuerzas, conteste a las preguntas, con sus respectivas anotaciones en otra entrada.

Me despido sin fuerzas, sin ganas, y sin sueño. Os llevo en el corazón.

Cordelia.

lunes, 10 de diciembre de 2012

domingo, 9 de diciembre de 2012

Medicina del corazón

"Mi cardiopatía ha sido la culpable de todo. Tanto de que sigas en mi corazón como que no sepa que hacer si te vuelvo a ver" - Un corazón.

¡Nunca volveremos a París!

Y al final todo girará como tiene que girar, o tal vez, 
lograremos enfocar aquello  que ahora está borroso.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Rodando en la alfombra y pensando, claro.

O puede que sea hora de entrar ya en razón
y llegar a comprender que dentro de este horror no hay literatura, no.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Vapor sin Va

I wish nothing but the best for you, too,
Don't forget me, I beg...

sábado, 10 de noviembre de 2012

martes, 30 de octubre de 2012

La palabra "Pero" jode más de lo que pensamos...

If you keep going over the past, you’re going to end up with a thousand pasts and no future.” 
El secreto de sus ojos.

domingo, 21 de octubre de 2012

En busca del amor – Día 10 – La boda.

¡Amigas! Estoy que no estoy. Parezco el oso panda más huraño de todo el bosque. He dormido fatal. Peor que la Reina Sofía cuando se enteró que “La Leti” estaba divorciada y que era periodista. (Os preguntaréis, que cómo sé que Sofi (con toda confianza) no durmió nada. Pues es muy simple, hijas mías, que una tiene clase, dinero y sabe con quién se relaciona…. O que casualmente, la ama de llaves de la reina y yo, vamos a la misma podóloga y claro, estamos en España y nos gusta más un cotilleo que a Malú, la expresión “Color de Voz”).

Pues al tema. Que he tenido una pesadilla horrible. La cosa era que yo estaba sentada en un sofá giratorio con un pulsador. A mi derecha, mi madre. A la izquierda, y dos sofás más para allá, mi prima, (maldito sofá este incómodo que mi sueño ha fabricado) y en el más cercano al mío, Cupido. Verdaderamente era un bombón de metro noventa, con unos pezones que si hubiesen sido galletas María, yo hubiera desayunado todo los días encima suya… y debajo o de lado y creo que hasta tomaría el biberón… jajajaja. (Mentes sucias) Como iba diciendo...mi Cupido, tenía un bóxer maravillosamente pequeño, de un blanco nuclear. Dos alitas y un arco. Por cierto, no era rubio y si un borde de mucho cuidado. Y yo me preguntaba ¿cómo este señor nos va a enamorar con sus flechas si es la persona más cortante que Dios me ha obligado a conocer, aunque fuese en sueños? Vale, vale, que yo no fuera la reina de las sutilezas al intentar meterle fichas y que los botones de mi camisa casi le sacan un ojo cuando delicadamente me incliné sobre él y su paquete para tocarle las alas… :)

Mientras babeaba por el dios que tenía a mi lado. Todo se apaga y comienzan los focos a girar a lo que tenemos a nuestras espaldas. Es decir, el escenario. Oigo unos tacones, un carraspeo y de repente una gran voz femenina. La conozco, sé quién es. Dio las campanadas el año pasado. ¿Ella va a ser la presentadora? ¡¡NOOO!!

Me intento relajar. Pierdo el hilo de la presentación. No sé las normas. La he cagado. Intento prestar atención.

“Esta noche tendremos a todos los ex novios, líos, amantes y personas importantes del género masculino que han mantenido algún tipo de relación con nuestra protagonista, Patricia”

T-I-E-R-R-A      T-R-Á-G-A-M-E.

“Cada uno dará en tan solo 20 segundos, el motivo por el que merece una segunda oportunidad en la vida de nuestra joven “Julieta” de hoy”

¿Me ha llamado Julieta? ¿¿Busco a un Romeo?? ¿Me puedo quedar con Cupido?

“… cada una de las personas sentadas en los sofás, podrá pulsar el pulsador durante esos 20 segundos. Lo que significa que nuestra trampilla se abrirá y llevará al concursante a la siguiente etapa del concurso. Cada miembro, solo podrá pulsar una vez. Si ellos pulsan, abandonarán el plató e irán a la sala de concursantes a dar las pautas adecuadas para ganar el corazón de Patricia”

¡¡QUIERO DESPERTARME YA!! (¿Todo el mundo debe conocer mis fracasos amoroso?)

“Demos las gracias a “Buscolove(L).com”. Sin ellos, este programa no podría llevarse a cabo.”

HIJOS DE P*** (¿Dónde se ha quedado la privacidad, la intimidad y todos mis derechos? ¿DÓNDE?)

La presentadora se despide y comienzan a pasar voces masculinas conocidas para mí. Doy las gracias por estar de espaldas y no verles. Me hubiera muerto. Cada uno parecía que decía lo primero que se le pasaba por la cabeza. ¿Nadie va a luchar por mí? ¡¡MARDICIÓN GITANA PARA ELLOS!!

La primera en pulsar es: MI MADRE. Ella se lleva a Juan, mi amor de instituto. (La voy a matar). La siguiente, y casi a la vez que mi madre, es mi prima… Y se lleva a Mario (EL DE LA DESPEDIDA DE SOLTERO…)

La situación no puede ser más lamentable. Solo quedamos Cupi y yo. Le hago ojitos y pasa de mi. Puto payaso. ¿Será gay?... De repente, una voz grave me saca de mis pensamientos sobre la orientación sexual de Cupi. Es Andrés. ¿Está participando en esto por mí? En menos de dos segundos, y mirando por el rabillo del ojo, veo que la musculoca que tengo a mi lado está a punto de darle al pulsado. Yo, grito como una hiena hambrienta y consigo llevarme a Andrés antes que nadie.

De repente, no sé cómo, pero termino asomada en un balcón rodeada del séquito de familiares, amigos y del semi dios semi desnudo con problemas de orientación a mi lado. Finalmente logro enfocar la vista y veo que debajo de nosotros hay un laberinto de setos altos. Nuestros elegidos (Juan, Mario, Andrés y Nico). La maldita presentadora rubia da la señal y todos comienzan a correr. Deben encontrar la salida, que tristemente, es la puerta de la tienda donde trabajo… Nosotros, desde las alturas, damos indicaciones a nuestros concursantes para que lleguen a la meta. Solo van a salir dos de este juego. Los dos, con los que tendré una cita.

Ay, me sentía como Britney Spears, en “Baby one more time”, UNA COLEGIALA. Todos esos hombres peleándose por mí… Puede que hasta este sueño no fuera tan malo. Lógicamente, mi vida es más negra que el chapapote de las playas gallegas y todo lo que parece una cosa, termina siendo lo contrario. Debe ser cosa de mi amigo K (Karma).

Juan ha caído. Uno menos. Nico está en cabeza. Mario y Andrés se han perdido un poco. Ahora que miro al monitor (estamos a la última en tecnología. Debe ser que la crisis y los recortes no han llegado a mi sueño), veo que la organización ha querido joderme un poco y han metido a modelos despampanantes para seducir a “mis hombres”. Son hombre, que puedo decir. Los dos caen lentamente en esas melenas largas, con ojos de zorras entrenadas y claramente, que no llevasen ropa, también les ayudó a que ellas ganasen y ellos se decantasen a perder.

Las modelos parecían que tenían el terreno ganado, pero de repente y como que no quiere la cosa, yo me encuentro también en el laberinto. Mi mano sujeta la de Andrés. Tiro en una dirección. Él y la modelo en otra. Le intento agarrar la cabeza. Mirarle a los ojos. Le grito e incluso, le muerdo. Ahí raciona (La que sabe, sabe). Me sonríe y con un desgarro en mi alma, me dice que se agobia y que necesita un tiempo…

Durante todo ésto, un gran reloj de arena en forma de corazón cuelga sobre nuestras cabezas (yo ya dije que estaba loca….) Una vez Andrés terminó sus palabras, el reloj se rompió y la arena comenzó a llover sobre nuestras cabezas. No paraba. Me estaba ahogando.

Una estridente ALARMA evita que termine cual croqueta rebozada en arena. Bueno, como todo en mi vida. Comienza la contrarreloj. Pero bueno, mi mente está en dos sitios todavía. Las palabras de Andrés y ¡¡QUÉ SE CASA, SE CASA!! Jooooo, que todo el mundo se empareja, ¿qué está pasando en el universo? ¿Quién es el que ha dicho que la vida se debe vivir en pareja? ¿Dónde quedan los tríos? ¿Los cuartetos? ¿Las bandas? ¿Las orgías? (Pensándolo bien, te imaginas vivir con siete personas (por decir un número bajo, ya sabéis que yo soy de número de tres dos dígitos….)  en la misma casa, dormir con ellas…. Uffff, lo de la orgía lo eliminamos)

Una hora y cuarenta y cinco minutos, ya estamos listas. Bueno, todas menos la novia, claro. Ella está entre el limbo, la histeria pre-boda y puede que otra realidad paralela a la nuestra donde mezclan cloroformo con ginebra en cantidades industriales. ¡VAMOS, QUE ESTÁ GILIPOLLAS! (Sí, hemos discutido seis o siete veces cada una con ella).

La vida en el hall del hotel estaba siendo mucho más relajada que en la planta donde la novia estaba dejando todo patas arriba. Yo, como buena amiga, me baje a controlar la mercancía, quiero decir, los invitados.

De repente, un olor empalagoso penetró en mis fosas nasales. Algo entre algodón de azúcar, chicle de fresa y gotas de agua de rosas… (Yo también vomité la primera vez que esa colonia entró por mis fosas y poros…) ¡¡Tardé semanas en sacarla de mi cuerpo!!

Ya conocía esa “fragancia”. Ese olor era señal de que el demonio estaba en la habitación. Una mezcla entre Satanás, la vena de María Patiño cuando se pone nerviosa, cualquier torturados de la Inquisición y el tabique nasal de cierta “mujer” de un famoso torero español que por desgracia también sacó un single veraniego titulado “Toa,Toa,Toa”.  Y por supuesto yo lo conocía. No quería girarme, pero tuve que hacerlo. Fue muy lentamente, casi  a cámara lenta. El contacto visual fue inevitable. Era mi peor enemiga y siempre lo dejamos claro. La primera vez fue cuando me tiró a la piscina con uno de mis mejores vestidos de alta costura (jo*** para uno que tengo y termina de cloro hasta las costuras…). La segunda cuando la encerré en el guardarropas hasta que sus lloros provocaron la histeria de alguno de los invitados a la fiesta de cumpleaños de mi amiga, la novia.

Esta era nuestro tercer encuentro.

Poco a poco fui contemplándola. Sus zapatos de charol verde oliva,  golpeaban las baldosas azul marino del hall con una sutileza desconocida para ella. Continuaba con unos horteras calcetines de puntilla hasta la mitad de la pantorrilla. Una pantorrilla lisa, puede que incluso con unos estratégicos tacones se rompiera con facilidad… (NOTA MENTAL. GUARDAR.) Todo ello acompañado de un pomposo vestido, que claramente se veía que era el de la comunión, pero con unos pequeños arreglos… (Que cutre era, por dios).

Sus ojos y los míos se cruzaron. Yo como una reina, saludé. Ella me lanzó un beso con sus guantes de terciopelo. Nos acercamos y nos dimos dos besos en el aire, mientras intercambiamos las típicas frases de cortesía.

“Pero que mona va la niña de comunión, ¿seguro que no tienes que confesarte de nuevo?” Le dije con un tono de sutileza y educación (o por lo menos lo intenté)  “Ohhh, la zorrita soltera me está dando consejos. Primero adelgaza puta foca y luego habla con clase”. Contesta la puta niñata de 15 años con una sonrisa tan elegante que hasta me dieron ganas de sacar la barra de acero inoxidable que sujetaban las cortinas y romperle la cabeza a golpes.

Si amigas, mi peor enemiga había llegado. Tiene 15 años. Nos odiamos y creo que perderé la compostura en más de una situación durante esta boda. ¡¡PUTA NIÑA DE LOS HUEVOS!!

Mientras pienso como joder, quiero decir, romper las rodillas a esta niñata, a ver, no penséis mal, con que tropiece y se coma todo el suelo me llega, si eso suena menos violento…. Bueno, como iba diciendo, mientras mi archienemiga y yo estamos en el hall, me llega un mensaje de Andrés. (Sí, estoy sonriendo mientras escribo ésto…)

“¿Cómo va la chica más mona de esa boda? ¡¡Seguro que radiante!! (Podías mandarme una fotina, que me tienes en ascuas…) Disfruta como tú sabes. En breve nos vemos. Un beso.”

Me tiene como una perrita enamorada de su dueño. Me siento protagonista de aquel programa mañanero sobre un entrenador perruno de cierto origen latinoamericano. El ordena, yo ladro y me da un hueso. DIOS MIO, SOY MÁS SIMPLE QUE UNA AMEBA… (Ya sabéis, un protista unicelular del género Amoeba. Chicas, cultura básica. Cultura estándar. Jajajaja.)

Bueno, al tema. Pues nada, me manda el mensaje. Me pongo un poco calentona y taconeo al baño de la planta inferior. Había más lujo allí, que en toda Mallorca. Estaba de piedra ante tanto brillo. Me sentía tan cani (no saquemos el tema del Nick...) al contemplar tanto brillo. (ME LO QUITAN DE LAS MANOS, ME LO QUITAN DE LAS MANOS…)

Pues una vez mis pupilas volvieron a su posición inicial, mis dientes doloridos de haber mordido el grifo para saber si era de oro o no y mis bragas por los tobillos…. Me dispuse a la sesión fotográfica más digna de cualquier revista masculina que de una “amiga” que manda fotos a su “amigo”. (Sí, yo también creo que hay que ir definiendo esta relación. ¡¡Aunque sea un poco!!)

Una vez terminado el book, comienzo a reenviar. Pero yo soy de esas mujeres que no tienen paciencia, o por lo menos la mía es muy pequeña por lo que añado todas y los archivos comienzan a enlazarse bajo el famoso mensajito de…“Subiendo archivos en cola”. Yo, cual Princesa Real de Baviera, hago un corto pis, me acicalo, reviso el maquillaje y antes de que pudiera darme cuenta, ya estaban aporreándome la puerta, metiéndome prisa, que la novia necesitaba mi consejo sobre algo del velo…. (SOY TAN IMPORTANTE SIEMPRE) Entre las maravillosas prisas, dejé el móvil en el baño...

Continuamos con la boda de dimensiones antológicas…. Una vez solucionado los problemas del velo, el paro español, la prima de riesgo, los baldosines de la entrada de la catedral y haber regado una rosa blanca, por órdenes de la novia, que según ella estaba más muerta que viva y era una clara señal que su matrimonio iba a seguir la misma dirección…. Nos encontramos caminando hacia el altar.

Ya sabéis como va esto. Taconeo. Taconeo. Colocar la cola de vestido. Mirar al cura. Cura habla. Cura pregunta. Uno repite. Otra repite. Se miran. Sonríen. Yo miro a los amigos del novio. Ellos sonríen. Yo hago un mini casting y ya tengo favorito. El cura me mira porque no presto atención. Agacho la cabeza arrepentida. Y DE REPENTE, suenan todos los móviles posibles habidos y por haber en la iglesia. Todos avergonzados, intentan ponerlos en silencio cuando… un estallido de murmullos, gritos, caras de asombro y puede que el sonido de mi dignidad rompiéndose irrumpen en la iglesia.

Mi prima Sandra, me pasa el móvil con la mandíbula desencajada, roja y con los ojos desorbitados. En la pantalla estoy YO. DESNUDA. EN UN BAÑO DE LUJO. SON MIS FOTOS CALENTORRAS. Aumenta mi temperatura de una forma drástica. BUSCO A LA MALDITA NIÑA, ME SONRIE, ME ENSEÑA EL MÓVIL Y ME PONE MORRITOS. (Se ha pasado. Se ha pasado).

El cura se ha quedado sin aliento.  Es mi momento. Parece que el karma me había predispuesto para ésto. Cojo el micrófono “sagrado” del siervo de dios y comento:

“Queridos amigos… Ya sé que este discurso tendría que haber sido después de que los novios cortasen la tarta… pero ante tal inesperado acontecimiento, donde me habéis visto más de lo que yo os he visto a mucha gente de esta iglesia. Bueno, esperad que mire… (Número arriba, número abajo). Si, vosotros me habéis visto más, debo anticiparlo y lo hago ahora.

Al futuro matrimonio, les deseo lo mejor. Que luchen por este amor verdadero, por todos los pequeños y grandes gesto que les hacen ser unas personas maravillosas. Que se cuiden, mimen y se respeten de aquí hasta el fin.  Eso es lo más bonito de tener a tu alma gemela a tu lado.

Espero que el universo sea justo y haga que cada una de las personas solteras de esta iglesia, encuentren a quienes les completen eternamente. Que descubran el amor y que tengan cuidado con las redes sociales, mirad mi caso. Puede que hoy tenga más éxito que ninguna, no os enfadéis mujeres, ellos ya me han visto desnuda y saben lo que pueden encontrar. (Ahora ya sí que sí, soy la ZORRONA MÁXIMA de la ceremonia).

Os quiero chicos y me alegra poder ser testigo de esta unión”

La ceremonia pasó rapidísimo después de mi querido show erótico festivo, mi discurso buscando enemigos y el rapapolvos dirigido a mi archienemiga por parte de sus padres y también de la mía. (Que conste que yo nunca fui partidaria de las bofetadas, pero se la merecía)

Suena mal decirlo, pero me sentí tan importante esa noche. Todos los invitados querían una foto conmigo. El fotógrafo no daba abasto. Pero justo en esa nube de flashes, besos, apretones de mano y cansancio, recibo un mensajito. (Intriga MODO ON). Lo más gracioso es que no pude abrirlo. Vi que era de Andrés, lo único que me permitió el móvil antes de quedarse sin batería. Lógicamente en esta carpa a más de 25 kilómetros de mi habitación de hotel, dónde estaba el cargador descansando plácidamente, no pude hacer otra cosa que esperar con ansias por llegar y leerlo. No tenía otra cosa que hacer, si os soy sincera, y claramente la ginebra fue la culpable. Ella me llamó, me sedujo y yo soy muy considerada, todas los sabéis. Ayyyyy reinas, el alcohol me hizo pensar que 25 kilometritos no eran nada y lista de mi, comencé a caminar cual peregrina en dirección a Santiago.

Como es normal, no aguanté ni 45 min caminando cuando comencé a hacer autostop. (Quiero aclarar que iba borracha y que no soy de esas a las que les gusta el cruising, pero quería llegar al hotel) Gracias al cielo, a mi familia y a mi tía, por educar a mi prima como una verdadera diosa de la naturaleza, del control y de la vigilancia. Ella vino a por mí. Monté como pude en el asiento de copiloto y vi a mis otras dos amigas, y damas de honor, durmiendo en los asientos traseros. Sonreí a mi prima ante la situación y continuamos el viaje.

Siento deciros que ni me acordé del móvil. Me dormí como una niña pequeña. Y si por la noche no me acordé, a la mañana siguiente teníamos que volver a casa como almas que llevaba el diablo, ya que yo trabaja por la tarde. Las prisas, la resaca y lo obsesión por no dejarme nada  no me dejaron ser yo misma. Ni prestar atención a la tecnología.

Todo pasó tan rápido, que hasta que no entré por la puerta a primera hora de la noche, a mi apartamento no me di cuenta del móvil. Lo enchufé y esperé a que racionara. Algo me indicaba que no me iba a gustar lo que iba a leer. Llamadlo intuición femenina, síntomas de la regla o tal vez una “sobredosis de amor” con la boda y todas mis andanzas sureñas. (GRACIAS A DIOS, ME EQUIVOQUE, o ¿no? Tendréis que seguir leyendo…)

Mientras aparecía la pantallita de introducir el código pin. Encendí también el pc. (Gastando electricidad, si señora, que está barata). Lógicamente, entré en “buscolove(L).com”. Nada interesante. Me dispuse a vigilar el perfil de Andrés. Nada. No lo encuentro. Ha desaparecido. Se lo ha borrado. ¿CÓMO? ¿QUÉ COÑO HA PASADO?

Intento entrar en los mensajes de la página, a ver si desde allí, puedo pulsar su Nick y entrar. Nada. 

El móvil ya reacciona. Me llegan cuatro o cinco mensajes. (Qué importante soy). Son de Andrés.

Mensaje 1: “Me han encantado las foto, tontina. Son más de lo que te pedí. Jaja. Veo que has tenido la mañana juguetona. Yo tengo un montón de ganas de hablar contigo. ¿Te puedo llamar?”

Mensaje 2: “Veo que no contestas, lo estás pasando genial y yo no quiero joderlo todo con mis comeduras de cabeza. Mañana hablamos, aunque seguro que estás de resaca. Jajaja.”

Mensaje 3: “Tenemos que hablar. Hay una cosa que te debo explicar”

Mensaje 4: “Sabes qué, prefiero no hablar nada. Solo quiero decir que TE QUIERO. QUE NO PUEDO PASAR UN MINUTO DE MI VIDA SIN PENSAR EN TI. QUE ME HACES SONREIR CON CADA SUTILEZA, CON CADA MENSAJE, CON SOLO ESCUCHAR TU VOZ. Sé que es precipitado. Pero se me ha pasado por la cabeza la simple idea de perderte y se me rompe el corazón. Me he borrado el perfil, para que veas que solo soy tuyo. Llega ya a casa y quedemos. TE NECESITO

PI, PI, PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
(Parada cardiorrespiratoria, ataque al corazón, infarto, nauseas, mareos, vómitos y sonrisas)

Tengo la cara desencajada. Le llamo corriendo. Ahora mismo hemos quedado. Tengo que dejaros, tengo que ver y notar que esto no es una fantasía. Quiero abrazarlo. Quiero empezar algo con él.

¿En busca del amor se llamaba ésto? ¿Lo he encontrado?


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ÉPILOGO:

Hace un mes ya de todo ésto… Ay amigas. Soy lo peor. Llevo un mes como una princesa. Como una reina. Puede que incluso mejor que cualquier escalón de la monarquía, pero ayer la cagué.

Andrés no sabe nada. Me ha visto rara esta noche. Hemos tenido sexo, del salvaje, del guarro… pero ha desaparecido esa química. Esa magia que siempre ha bañado a nuestra historia…

Pero es que he tenido un escarceo. Y lo peor es que he sigo grabada mientras lo cometía… y ahora ELLA y su pareja... me está amenazando… tendré que repetir y ver si con mis armas de mujer puedo lograr un acuerdo que nos convenga…





Os quiero amigas. Os mantendré informadas. Veis como me gusta la locura.

Estas navidades tendréis noticias mías. Jaajaja.


PATRICIA SIEMPRE SERÁ VUESTRA.

martes, 9 de octubre de 2012

No sé jugar a los juegos de mesa.

Vale. Yo me sé las normas. Las he estudiado, memorizado, razonado e incluso copiado mil veces en mi cuerpo. Pero, yo me pregunto, ¿por qué al final de todo este proceso siempre comienzo la partida sin la baraja completa?

Efectivamente, me faltan cartas en esta partida. Intento cumplir las normas, ser lo más políticamente correcto. Respetar a los contrincantes, incluso (mirad lo bueno que soy) intento no engañarles. No hacer trampas a alguien que apostó por mí. Alguien que dedicó su tiempo y cedió sus sentimientos en mí. Un simple joven que había estudiado las jugadas más rompedoras que este triste juego tiene.

Claro está, que no era oro todo lo que relucía, ni azul todo el cielo… A día de hoy, viendo como terminaron los porcentajes de partidas ganadas, partidas perdidas y algún que otro asombroso empate, te das cuenta que aquel rival que tanto admirabas, no era más que un perfecto estratega. Alguien que te cameló y te hizo creer que aun sin todas las cartas sobre la mesa ibas a poder ganar, y lo que tristemente quería, era ser el vencedor en este torneo.

¿Tanto daño tenías que hacer para ganarme? ¿No te salía más rentable decirme tus planes desde un principio? No, claro, lo más sincero a veces no es lo más bonito, y en cambio lo más ruin si suele ser lo que da mejores resultados…

No suelo hacerlo, pero me voy a sincerar. ¿Sabéis lo más triste? Que si me pidiera jugar otra partida, me sentaría en esa mesa a ver lo que mi corazón ya sabe con tal de compartir otra jugada contigo...

lunes, 1 de octubre de 2012

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Co-Razones - Carlos Salem

---...Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor 
es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos
y me dijo su nombre...---

miércoles, 12 de septiembre de 2012

En busca del amor – Día 9 - Caos en Manilva (Parte II)

Bueno, bueno, bueno… en el percal que nos hemos metido. VIRGEN DE LA TETA AL HOMBRO. NO PUEDO PAGAR ESE HOTEL, NO PUEDO PAGAR ESA SUITTTT, OMG! ENCIMA YA HABÍA ABIERTO LAS BOTELLAS DEL MINIBAR….

¡¡Qué no cunda el pánico!! Observemos la situación: Molvízar – Manilva. ¡¡199km!! (Dios mío, lo que me dormí ayer por la noche/hoy de madrugada viniendo para aquí…). Autovía A 7 y  Autopista del Mediterráneo AP – 7…. Hora aproximada de duración del viaje: 2h y 34 minutos. ¿¿QUÉ, QUÉ??

Explico la situación de una forma aturulladora y rozando la esquizofrenia. Pido soluciones, consejos, los formularios para pedir un convoy al ejército o tal vez un simple milagro a dios y que el reloj de mi semi dios bombero esté más borracho que yo ayer y la hora no sea la correcta.

Visto que ninguna de las opciones planeadas anteriormente cuajan en el grupo, decido tomar más cartas en el asunto y me pongo a organizar.

¿Cuánto dinero tenemos encima? ¿Podemos coger un taxi? ¿Los bomberos nos llevarán a casa? ¿Tengo que llamar yo a la histérica de la novia, que va a comenzar su despedida de un segundo a otro y no tiene a sus amigas del alma? ¡¡MALDITO TEQUILA Y EL RON MIEL!! 

Ordeno como si no hubiera un mañana. Todos vestidos, arreglados, con dinero, sus pertenencias y demás menesteres en 15 min en la puerta del chalet.

Llego a la habitación y me desplomo. No vamos a llegar. Una mano robusta me acaricia la espalda e intenta jugar con el borde de mi teta cuando le miro a la cara. Me apetece darle un beso. Tiene unos labios tan jugosos… 

Me devuelve el beso y se pone de pie. Comienza a hablar. Lo hace como Obama en las elecciones norteamericanas. Serio, conciso y con una meta clara. Mis bragas. “Querida, (y vuelta con la mierda de la coletilla…) se que eres una mujer como la copa de un pino. Elegante, rompedora, decidida, buscas lo que buscas, no quieres que te rompan el corazón y sé que hoy va a ser la última vez que te vea. Por eso te pido veinte minutos de sexo alocado, romántico y puede que un poco hardcore y a cambio, en 40 minutos, sin que puedas preguntar cómo,  te llevaré de nuevo a Málaga. ¿Aceptas?”

Dicho y hecho. VEINTE MARAVILLOSOS MINUTOS DESPUÉS (amigas, no teníamos tiempo para más, que más hubiera querido yo…), una llamada a la novia, mintiéndole como perras salvándonos el culo sobre nuestra ubicación “Hospital Regional Universitario Carlos Haya” debido a una salmonelosis debido a la maravillosa mahonesa de las gambas de la cena. Le pedimos por favor que nada de esa “endiablada” salsa blanquecina en la despedida. Que llegábamos en una hora y media como mucho. Estábamos esperando el informe médico.

Todo solucionado. Nos dirigimos dirección Córdoba Centro (no pregunté, confiaba en mi bombero). Diez minutos después, y tras haber pagado 300€ estamos las tres marquesas del sur montadas en un helicóptero, amigo de Nico (L). Nos despedimos mientras las hélices giraban sobre nuestras cabezas. Me preguntó si le volvería a llamar. Un beso le confirmó que no, pero que no me olvidaría de él, ni de su gran favor.

Aterrizamos como patos mareados, horribles, despeinadas y hasta morriñosas por haber dejado a tres hombres fantásticos en la provincia colindante… (Va a ser verdad que en el “Sur se vive mejor” SANTA RAFAELLA).

Nos miramos. Sacudimos la cabeza y corrimos a nuestra habitación. A una velocidad record (no pienso decir los minutos que hemos tardado), nos presentamos con nuestros vestidos dorados (obligación impuesta por la novia) en la masiva y despampanante despedida. 
 
La azotea del hotel estaba perfectamente ambientada. La temática era clara. “La fuente de Peterhof”. Un maravilloso lugar construido en el S. XVII cerca de San Petersburgo. (Lugar donde se prometieron…)(YA DIJE QUE TENÍAN DINERO, MUCHO DINERO).* Foto del lugar.

Reconozco que estaba muerta. Tenía las plantas de los pies tan machacadas y ultrajadas que no sé si llegarían vivas a la boda. 

Caminé poco, por lo que mi lugar de encuentro con la gente, con esa gente que si se movía, bailaba y hasta parecía no tener ningún dolor, era la barra del bar

Allí pasé lo poco que duré en la fiesta. Las tres primeras horas me entretenía criticando a la gente con mis amigas. Pero las muy perras me abandonaron demasiado pronto… En una de esas me giré y le pedí lo mismo al camarero. Pero este camarero era nuevo. Me fijé en su muñeca, tenía un sutil tatuaje que era la puerta a muchos más. El primero y el que más me gusto, una clase de sol. Ese fue nuestro punto de unión. Ahora me doy cuenta, que las pequeñas cosas con las que te sientes identificada en otra persona, pueden provocar sensaciones indescriptibles dentro de una. Siempre me han ido los malotes, porque para delicada ya he estado yo… : ) 

Le pregunté por sus gusto musicales, sus aficiones e incluso por su vida amorosa. Descaradamente solo me atendía a mí, parecía que le daba igual perder su trabajo o que la gente se quejase. El servicio en ese hotel era importantísimo y él no podía hacer otra cosa más que mirarme a los ojos. 

La luz de los farolillos se encendió creando una tenue luz otoñal. Su camisa se salía del pantalón del traje y sus manos, aún jóvenes e inexpertas intentaban rozarme cada vez que me servía una copa. (Debo aclarar que no me lo ligué para no pagar ni una copa, NOTA MENTAL PARA LA PRÓXIMA, sino porque me cautivó).

Hablaba poco, tal vez, hablaba lo justo y la que no paraba de canturrear debido a los grados de alcohol en vena era yo. Era correcto. Era un caballero. Un caballero inglés. Si, amigos y amigas, mi camarero era inglés. Una servidora, metida en el mundo de la moda (¡¡¡¡¡¡trabajar de dependienta es MUNDO DE LA MODA, QUÉ QUEDE CLARITO!!!!!!), sabe chapurrear algo en ese maravilloso idioma que tan obligatorio es ahora para todos.

Las palabras eran lo de menos y menos mal, porque si llega esto a ser un examen oral (y no del terreno que controlo) de la EOI, hubiera suspendido. 

Me intentó emborrachar un poco más, pobre, no sabe que tengo un aguante con el alcohol más grande que el de un búfalo. Cuando me sirvió los dos chupitos, vi que era el momento y le besé. Le agarré la mano y le dije que viniera para este lado de la barra. 

Cuando ya estábamos los dos sin ninguna frontera física, nuestras manos y lenguas se perdieron en terrenos verdaderamente pantanosos. La gente no nos miraba. Yo estaba demasiada ocupada viendo como me ganaba a ese chico tatuados, de las calles más simpáticas de Londres y por lo tanto, apuntándome un punto internacional en mi lista de chicos.

No perdimos el tiempo, pero yo si iba perdiendo  las ganas. Pero estaba tan tranquila entre sus labios que no me separé hasta que mi móvil comenzó a vibrar.

Le empujé amablemente y le susurré un “Sorry” mientras rebuscaba en esa mierda de bolso de mano. Ese “lo siento” fueron nuestras últimas palabras…. (Creo que en estas tierras estoy dejando escapar a muchas joyas masculinas….)

Abrí la tapa y vi quien era. Era Andrés. Rápidamente salté del taburete. Puse los pies en esa azotea malagueña y con la sonrisa más grande que salió de mi corazón le contesté. 

Poca a poco, como quien navega en barca sin ningún rumbo fijo, fui bajando hasta mi habitación.  Hablamos de todo (de todo lo que se puede hablar con mi futuro padre de mis hijos, no le voy a decir que tengo un amigo bombero en Málaga, con dos estupendas y maravillosas mangueras.... Y que nos ayudaría encantado si alguna vez tenemos problemas con que un hijo nos salga pirómano…).

Lentamente me tumbé en la cama y me fui quedando dormida. Sus últimas palabras fueron… “Cielo, veo que te duermes debido a tu silencio. Te dejo descansar. Sueña conmigo si quieres. Un beso y nos vemos a tu vuelta” 

La mañana misma de una boda es agotadora….

Os quiero con sueño. Patricia.

Pd: MAÑANA NOS VAMOS DE BODA : )

Reconocimientos necesarios.

Hay veces en los que necesitas un trozo de papel, tus recuerdos, tus valoraciones y tiempo. Tiempo para escribir y decir lo que verdaderamente te llena por dentro. Hoy es el día, hoy…

Hoy quiero dar las gracias. Decir a dos personas, a dos personas solamente que sin ellas puede que no me sintiera tan tranquilo hoy en día. Tranquilo, feliz, cómodo, relajado y sobre todo vivo. Lógicamente, “Gracias” se lo podría decir a mucha gente… pero hoy, me siento con la obligación y la necesidad de solo dárselas a estas dos maravillosas personas.

Las conozco desde hace muy poco (una hace más tiempo que a la otra). Pero francamente, “conozco” a gente desde hace mucho más tiempo y son completos desconocidos.  La primera, me escuchó cuando más lo necesitaba. Me abrazó cuando nunca se lo pedí y me ha escuchado horas y horas sin dejar de prestar esa atención que tanto la caracteriza. Ella, si es mujer, se merece el GRACIAS más grande que mi corazón puede gritar. Fue la primera en oír lo que mi corazón tenía que decir. Siempre recordaré ese momento. No quiero ser pesado, pero lo que verdaderamente me apetece decirle, es que siempre supe que había un nexo especial entre nosotros y este año creo que lo hemos soldado lo más fuerte posible. Sé que nos tenemos mutuamente para lo que necesitemos. Te quiero y luchemos como nosotros dos sabemos para que esto no se rompa nunca.

Con respecto a la segunda, quiero darle las GRACIAS por descubrirme un mundo impresionante. Por decirme las cosas tal y como son, por “no querer que nadie me haga daño, en todos los sentidos”. Porque esos días post navidad, dónde mi cabeza no estaba en su sitio, me guiaste y, sobre todo, GRACIAS por sentir la “obligación” de dejar que mi corazón se abriese. Por tus cuidados, tus palabras más precisas en el momento más idóneo y tus gestos verdaderamente desinteresados... Adoro nuestros cafés mentirosos. GRACIAS.  Después de todo esto, la Semana Santa tiene un significado especial para mí. Siempre guardaré muy buen recuerdo de todo.

¿Los nombres? Dentro de mí y para mí.

lunes, 10 de septiembre de 2012

jueves, 6 de septiembre de 2012

¡Yo me imagino un futuro!


... quiero tus abrazos poliédricos, 
cubriendo los ángulos agudos de mi cuerpo...

martes, 4 de septiembre de 2012

En busca del amor – Día 8 - Caos en Manilva (Parte I)

Después de esperar más de quince minutos a mi prima (y luego dicen que yo soy la tardona de la familia… Manda HUEVOS), cuando el taxi ya iba por 30€ (de los cuales mi prima va a pagar 19, 20, 25…) me escribe Lorena y me dice que nos vemos en el aeropuerto. Genial, una menos por la que tenemos que esperar….

Cuarenta minutos más tarde de los planeados, llegamos al aeropuerto como completas divas que se iban a la semana de la moda de Nueva York, en vez de tres chicas de ciudad que iban a un pueblo del sur a pasar unos días, a una boda que nos iba a sacar de quicio y a beber y ligarnos a todos los hombre posibles. ¡¡Llevamos el cartel de libres y nadie nos lo iba a quitar!!

Maletas facturadas (si, llevamos de todo, desde tacones de infarto que solo nos podremos en la ceremonia, dos o tres planchas del pelo (no sea que una se joda deje de funcionar…, yo también considero ésto una estupidez), un secador, ya que todo el mundo sabe que en los hoteles nos pueden poner gato por liebre y modelitos como para vivir en Andalucía tres años sin necesidad de poner lavadoras…)

Yo conecto el GPS de “Buscolove(L).com” (¡¡SIIIIII!!! , una nueva aplicación, que todavía está en su versión beta, que funciona a trompicones, pero que me encanta. Conecta con todo el mundo que tenga la aplicación de “buscolove(L).com” y podemos chatear en el momento. Veo que los del portal se están poniendo las pilas y eso me encanta). Busca que te busca, busca que te busca… encontramos mujeres, viejos, bromistas,… y un piloto de aviación que por las fotos no tienen mala pinta. Mmmmm, tengo una hora y media antes de embarcar, ¿por qué no voy a hacer unas prácticas gratuitas en este mundo de la aerodinámica y la mecánica aérea que tanto me gusta?

Le escribo. Tarda en contestar, pero veo que ha visto mi perfil… No me contesta. ¡¡Me cago en la p***!! Adiós a las clases de vuelo. Continúo cotilleando por la red. Nada interesante. Guardo el móvil e intento sociabilizarme con mis amigas. Están enzarzadísimas en una discusión sobre combinaciones de colores arriesgadas… Paso de ellas, me pongo las gafas, cojo el bolso y me voy a por un agua.

Contemplo el panorama, las revistas, los souvenirs, la pobre gente dormida como perros abandonados, la gente extraña que siempre recorre esos pasillos y por supuestos los culos entrajados de los importantes empresarios en vuelos de trabajo…

Me estaba colocando las gafas después de haber visto a un HOMBRETÓN de metro noventa, cuando en la esquina de la cafetería con la del pasillo de llegada de un avión, choco con alguien. (Menudo mes de hostias gratuitas). No llego a caer del todo pero tropiezo. Unos brazos fuertes me sostienen y yo levanto la vista. ¡¡ES MI PILOTO!!  (Bueno, o eso creo. VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS, como cambia la gente. Este señor será piloto y profesor en la universidad del famoso programa de retoque digital, como mínimo. O las fotos son cuando la Expo de Sevilla….) Me mira, yo con cara angelical sonrío (que voy a hacer, ¿correr?), me dice: “¿Patri22_0?”. Yo, blanca como las baldosas del suelo contesto: “Scusa, io non parlo spagnol. Grazie. Bona sera” (Él no hablaba italiano, me lo dijo su perfil en “buscolove(L).com", yo tampoco, se nota cuando digo “Buenas noches” en vez de “Buenos días”…)

Me levanté dignamente, me puse a caminar, saqué el móvil, y comencé a maldecir con las pocas frases de una canción de Laura Paussini que me aprendí de niña en italiano para impresionar a un compañero de intercambio, hasta que lista de mí, descubrí que era francés, no sin antes hacer el ridículo delante de todo el colegio.

Me reencontré con mis amigas. Corrimos a la cola del embarque y les conté mi pasional aventura con el fiasco de piloto. (Qué mala suerte).

Apagué el móvil, no sin antes ojear si algún malagueño me interesaba… y debo decir que hay algún candidato con el cual podré tomar un mojito en estas noches de calor….

Dos horas y quince minutos después, nos ponemos las pamelas y bajamos las escaleras de esa avionucha que no tengo ni idea de cómo se ha mantenido en el aire sin hacer una versión catastrófica de Lost. Maletas en mano, taxis en la puerta, dirección en la agenda, rumbo al pueblo famoso.

Que paisajes más bonitos tiene Málaga, que calles, que piedra, que ZZZzzzz (me dormí la hora que duró el viaje).

Nuestra amiga nos espera con un séquito del personal del hotel en la puerta. Eran al menos cuarenta. Nos abrazamos, besamos, cotilleamos, miramos y le preguntamos si está nerviosa. Lo típico antes de casarse… Mientras nos adentramos a esa maravilla de hotel que ella y su futuro marido nos pagan, nos dice que esta noche tiene cena con la familia del “futuro” marido. Que disfrutemos de Málaga y que mañana a las 19:00 horas, comienza la despedida de soltera más cara, alocada, llena de hombre y por supuesto de alcohol, que la VISA ha podido pagar. Nos advierte que hagamos lo que hagamos, a las siete de la tarde en la azotea del hotel… (Quién me diría a mí que me iba a ser tan difícil llegar….).

Cada una de nosotras al entrar en la suit individual, hicimos lo mismo. En primer lugar, gritamos al ver de todo lo que disponíamos. Yo revolví en todos los cajones, miré todo lo que me podría llevar en la maleta, me tumbé en la cama de agua, puse la MTV y me fui a dar el baño más relajante que esta maravillosa bañera y sus mil chorros me permitió.

A las 0:00 habíamos quedado en el bar del hotel. Allí comenzaría nuestra aventura. Dos martinis después comenzaba la noche.

Íbamos relucientes. Mi vestido palabra de honor color granate quitaba el hipo. Gracias a él, bebimos más de media botella de tequila a chupitos gratuitos… (Una, que sabe!!) Lorena iba rompedora. Sus pantalones negros hasta el tobillo, con una camisa semi transparente blanca dejaba ver ese maravilloso sujetador negro que tan buenas tetas le hacía. El bolso en un verde botella a juego con los tacones, nos sacarán de más de un problema esta noche…  Sandra, mi prima, era la más espectacular del trío. Su falda larga, de un dorado muy suave provocaba la ilusión de que midiese varios centímetros más, eso y las plataformas de 15 cm. que tenía por debajo. Todo ello acompañado de una sutil, pero carísima camiseta (que miré la etiqueta) de color blanco.

Listas, divinas, rompedoras…. Pero sin hombre. Rápidamente solucioné ese problema. Saqué el móvil en lo que el taxi venía a recogernos. “Buscolove(L).com” siempre te saca de cualquier situación solitaria. (Eslogan de la página, jolines, tengo que hacerle publicidad, ¡¡entendedme!!) Tenía a dos chicos mirados, un banquero de 35 y un bombero de 29. Para que engañarnos, teníamos la noche juguetona y nos decantamos por el bombero.

El mensaje fue claro.
“Estamos tres chicas solas por Málaga. No queremos pesado, babosos, ni horteras. Tenemos clase, somos guapas y queremos pasárnoslos bien. A mí ya me conoces (por las fotos de perfil y eso). Quedamos en el primer bar del puerto. Llevo a dos amigas, trae tú a dos amigos, tan impresionantes como tú. Si en una hora no te veo por el bar. Encantada y adiós. Un beso, guapo”.

Soy tan dura cuando quiero algo (jajaja). Su contestación, si quitamos las babas, fue “Allí nos vemos baby (esta coletilla ya se la quitaré yo). Mis amigos forman parte de mi agrupación de bomberos. Nos vemos en una hora.”

Efectivamente, una hora después, tres armarios como los de Ikea entraron por la puerta. Todos con su barbita de tres días, vaqueros, camisa con las mangas remangadas y lógicamente una sonrisa rompedora. (PUNTO TRIPLE PARA “BUSCOLOVE(L).COM”)

La charla fue impresionante. La conversación no terminaba, al igual que el cava. No parábamos, todas estábamos pletóricas, estábamos en nuestra salsa. Poco a poco comenzamos un contacto más íntimo.

Yo debo reconocer que me dejé llevar. Nico era perfecto. Y si no lo era, verdaderamente no quería descubrir su error. Mis amigas y yo comentábamos la noche en los baños de las discotecas.

Todo cambió cuando nos propusieron ir al chalet de uno. Yo dije que sí. A Lorena le daba un poco de pudor, pero al sentir la lengua de Santi en su garganta, se lo pensó mejor y aceptó. Sandra no nos iba a dejar solas. Mandamos un mensaje al hotel y a mi amiga y le advertimos que llegaríamos pronto.

El alcohol y el bomboleo del coche me adormecieron. Llegamos no sé cuantas horas (en mi caso, lo traduzco en cabezazos de lo dormida que iba).  Vi aquel chalet y se me quitó el sueño, bueno eso y lo que me esperaba encima de la cama con un pequeñísimo calzoncillo. Reconozco ante vosotros/as lectoras /es que ha sido el polvo más maravilloso, salvaje, memorable y recordable que he tenido. Que pasión, que manejo, que saber jugar,… ufff. Me dejó tan cansado que me dormí de inmediato.

Por los gemidos de mis amigas, ellas también disfrutaron bastante.

Mis ojos comenzaron a abrirse unas  cuantas horas después. Estaba sola en la cama. Me puse lo primero que vi y salí. En la terraza estaba mi hombre, bebiendo un zumo de naranja que gentilmente me ofreció. Le besé y le quité el zumo. Continuamos charlando (no solo fue un polvo, sino que tuvimos conversación al día siguiente).

Le pregunté la hora. Él me la dijo sin mucha preocupación. “Son las siete cariño” dijo. ¿LAS SIETE? Vamos a llegar tardísimo a la despedida. La hemos cagado. Miro el móvil. Quince llamadas de la novia. Dos mensajes y el tercero acababa de llegar. “O llegáis en una hora o no vais a la boda, y lógicamente todos los lujos los pagáis de vuestra cartera. Besis”.

Me pongo a gritar como una loca. Despierto a toda la casa. Salen todos de sus cuartos. Pelos alborotados, pantalones a medio poner. ¡¡Necesitamos salir de aquí ahora mismo!!

Cuando de repente, mi bombero, me muerde el cuello y me dice: “Estamos en Molvízar, disfrutemos”

¿¿¿¿MOLVÍZAR???? ¡¡ESO ES GRANADA!!
– grita mi prima Sandra (una diosa de la geografía…)

Os quiero. Patricia.

Pd: Historia exagerada, pero basada en sucesos reales…
Pd 2: ¡¡NO SÉ SI LLEGAREMOS A LA DESPEDIDA!! ….

*Patricia dedica este texto a una personita que está un poco baja de ánimos últimamente. Ya sabemos que el amor nos deja siempre tocadas. Para ella el texto :)



jueves, 30 de agosto de 2012

En busca del amor - Día 7 - Dos dulces en la misma bandeja….

Tranquilas, tranquilas… No mis niñas no, no nos equivoquemos, que no me he olvidado de vosotras (solo que me he ido a la playa unos días y sabéis que la arena y el pc no son buena combinación). Además, estoy escribiendo hasta arriba de paracetamol, alcohol en sangre y una resaca que ni todos los cuarentones cansados de su mujer, con barriga cervecera, pensionistas en bermudas vergonzosamente cortas y abuelas adictas al vino manzanilla y a los pistachos que acudían de público a ese maravilloso espectáculo musical y teatral, titulado… “Murcia, ¡qué hermosa eres!” (Soy una quejica, lo sé.)

Como nadie ha contestado a mi petición de asistentes personales, sigo haciendo yo todo el trabajo… (Hijos de p****) (Os quiero).

¿Dónde los habíamos dejas? ¡¡AH SI!! En el famoso encuentro en la pastelería… (Santas clases de teatro en el instituto y gracias a mi rápida capacidad de reacción, salí del paso como una REINA, PRINCESA....DAMA).

Los cogí a los dos de la mano. Caminé lentamente hasta la trastienda de la pastelería. Entré yo primero y a través de la puerta de madera con unas ventanillas de ventilación que dejaban salir el olor del dulce hojaldre y la maravillosa crema de chocolate con nueves, me quité el sujetador. Lo tiré al suelo, como si de una Pulgarcita sexy y pornográfica me tratase (posible idea de trabajo por si mi trabajo en la maravillosa tienda de ropa me deja en la calle). Ellos entraron ansiosos. Yo ya estaba manchándome el culo con la crema pastelera, ya no me quedaba ropa para poder quitarme. Les miré y dije: “¿Hacemos un tarta de tres chocolates?” (Mordiéndome el labio lo más lascivamente posible)

¡¡QUÉ NO MUJERES!! (Y HOMBRE, CHICOS, CHICAS, NIÑOS, NIÑAS, MASCOTAS Y DEMÁS ESPIRÍTUS QUE ME LEEN) (De momento nada de tríos llenos de azúcares e ingredientes…)

Pues como os dije, cruzamos miradas. Nos reconocimos, y antes de poder hablar, me giré a decirle a Mario que fuera a buscar una bonita mesa para poner mi culo apaleado por el suelo, después de la caída, en un lugar cómodo y romántico. Como me pareció una actitud mandona, le toqué el brazo con una leve insinuación sexual… 

Corrí al mostrador, no sin antes colocarme bien el escote y recogiendo unos pelos de la coleta. Allí, por primera vez en mi vida, conocí la voz más romántica, grave y verdaderamente rompedora que mis tristes oídos habían tenido el placer de conocer antes. Además de unos pectorales como mármoles de encimera, unos pezones duros debido a las vistas de mis escote, y unas manos fuertes y masculinas propias para amasarme a mí, en la trastienda de la pastelería, jugando con la harina, el azúcar en polvo y ¿por qué no? con la nata desnatada (la entera engorda muchísimo) por mis partes más oscuras.

Le expliqué todo de una forma esquemática, rápida y de tal forma que no quedase como una guarra que se va a tomar un chocolate con todo aquel que la rescata de una bajada de tensión.

Mis palabras fueron: 

Encantada + bajada de tensión + no te vi + encontré a mi primo del pueblo + él me ayudó + yo te busqué + el insistió en un chocolate + ¿quieres quedar otro día conmigo? + dos chocolates + Cara de (¡¡Por favor, que quiera una cita contigo!!) + ¿Cuánto es? + Este es mi número 646573874 + gracias (y un guiño).

Puede ser rastrero lo que hice, pero hijas mías cuando alguien te ha ganado durante tanto tiempo, por mucho que aparezca un caballero con una armadura blanca montado en el caballo más salvaje de la tierra a salvarte de “jocicar” en el suelo, por mucho que aparezca otra persona, yo, soy de esas que tienen el corazón cerrado. Puedo dar mil y una razón por las que mi cabeza y muchas más partes de mi cuerpo se descantaron por Andrés. Pero no os quiero aburrir… por lo que os voy a dar solo 10:
  1. No tenemos nada, pero Andrés me ha ganado mensaje a mensaje (aunque fueran a cuentagotas…)
  2. Tiene una sonrisa que seduce.
  3. Tienes dinero, local, planes de futuro,… (También 9 años menos, pero ésta es la lista de las cosas a favorrrrrrr)
  4. Hace un chocolate que pondría gordas a las Gemelas Olsen.
  5. Ese pelo rizoso, corto y castaño… que le recorre la nuca… (Chiribitas)
  6. Le quedan los vaqueros como si de un Dios se tratase… y creo que es el Dios de la guerra…
  7. Se cuida, se nota, me gusta.
  8. Detallista por lo poco que he visto.
  9. Me dice guapa, ¿qué más le puedo pedir?
  10. QUIERO CATARLO PARA DEDICAR ESTE PUNTO AL: ¡¡SEXO!!

Además a Mario me lo tiré esa misma noche, el pobre venía de paso, estaba de despedida de solteros con sus amigos. Iba al hotel a cambiarse cuando me vio caerme… Tristemente no cumplió las expectativas de las que tanto alardeaba… Y no digo yo, que durante esos 15 minutos de sexo aburrido, sudor incómodo y cuatro o cinco empujones, mi cuerpo y mi mente no estuvieran en ese mensaje de texto que el pastelero/bombón me mandó nada más salir del local con “mi primo el del pueblo”“Guapa, ahora lo puedo decir con todas las de la ley, no te puedes ni imaginar las ganas que tengo de una cita contigo. Espero que te lo pases bien con tu primo (guiño, guiño), pero no te olvides de mí. Te escribo esta semana. Un beso grande!”.

Salí del cuartucho del hostal mientras Mario se quedaba fumando el cigarro y mi mentira sobre que tenía cosas que hacer por la mañana aun flotaba en el aire. Durante mi camino a casa, encendí el móvil y me conecté a “buscolove(L).com”

No tenía nada verdaderamente interesante, pero me apetecía hacer algo que llevaba queriéndolo hacer desde que me di de alta en el portal. Poner una insignia a una persona. Esa persona era Andrés. Le di la de “Guapo con ganas” (En mi cabeza rápidamente salió un cartel de “ALARMA; ALARMA”, ¡¡DEMASIADO RÁPIDO; DEMASIADO RÁPIDO!!…) Las tecnologías son sabias y cuando haces algo, rápidamente te avisan de la notificación. Andrés ya tendría la suya, era tarde para cambiarla. Yo era feliz y no me importaba decirlo.

Además, también cambié el lugar de mi ubicación…. Al día siguiente salía para Manilva (Málaga) ¡¡NUEVA UBICACIÓN!! … Allí era la boda, la despedida de soltera y sobre todo de dónde voy a volver con más de un lio en la cabeza…

Os quiero. Patricia.

Pd: Manilva va a hacer que amplíe mi mapa de hombres… Creo que conoceré nuevas nacionalidades…

jueves, 16 de agosto de 2012

En busca del amor – Día 6 – Azúcar

¡¡Chicuelas!! Os tengo tantísimo que contar (Virgen de la Macarena, a mi me das una semana y no me llega para nada, creo que necesito un asistente que se encargue de los asuntos menos importante de la vida de la pobre Patricia (ya, yo tampoco entiendo porque ahora me he puesto a hablar en tercera persona de mi misma…) si alguien quiere presentarse al casting de ACCTS Asistente Caliente Complaciente en TODOS los Sentidos” que deje un comentario, su número o su Nick de “buscolove(L).com” (guiño, guiño)).

¿Dónde habíamos quedado? ¡¡AH SI!! En ese maravilloso mensaje de 173 palabras, 11 líneas, interlineado 1, letra Calibri, tamaño 11, justificada,…y una dirección (no me he obsesionado, NOOOOOO)… vamos, lo que viene a ser una declaración online de su “amor” por mí. Me sentí tan “centro del universo”, tan el galgo dorado de cierta tienda minúscula (porque todas son así) de dos diseñadoras cuyas iniciales son consonantes, me sentí tan Rose en Titanic, tan Alaska en la movida madrileña, tan Phoebe en Friends, tan feliz, que casi le doy un beso a la pantalla de este inútil pc que enciende cuando quiere. Leí el texto en tan solo tres segundos después de salir de la ducha. Reconozco y lo reconozco con las rodillas bien juntas y en el suelo, que han sido los diez minutos de mi vida en los que he hecho más cosas, de forma más rápida y que a primera vista me han salido bien….

Os narro mi aventura:

22:50 – Salgo de la ducha, cual Cleopatra de la bañera de leche. Relajada, animada, sin nudos en la espalda, un poco arrugada, completamente (ja ja ja) limpia y con un ánimo sorprendentemente alegre. De música de fondo sonaba la BSO de alguna película de época. Me sentía poderosa, controladora y hasta coqueta.

(Leo el FAMOSO (SI, SE MERECE ESTAR EN MAYÚSCULAS) mensaje que todas conocemos)

22:51 - El dolor de barriga que se me acaba de poner, ¿por qué será? ¿Nervios? ¿ACOJONE? ¿AGOBIO? ¿QUIÉN EN SUS SANO JUCIO PRETENDE LLEGAR A UNA CITA A NO SE CUANTAS CALLES DE DISTANCIA EN TAN SOLO 10 MINUTOS? Pues ¡¡A MÍ!! (Con dos cojones muy bien puestos, si señoritas y señoras). Se me acaba de caer el imperio. Ya no me siento nada. Empiezo a sudar como el bigote de una morsa. No me da tiempo. ¿Qué me pongo? ¿El pelo?.... Lógicamente tardo 45 min en estar lista. Me gusta cuidarme y salir cómo un pincel por la puerta, ¿es un delito? (cuidadito a quien leer estas frases se le ocurra pensar en el cliché de “las mujeres son unas tardonas” – CORTO CABEZAS).

Me encantaría deciros, amigas, que me puse el Gucci que tenía en el armario, los tacones más altos que mis pies pueden soportar y que la limusina me estaba esperando en la puerta. Pero nada de eso se pudo hacer (en primer lugar, porque no tengo ni un Gucci, ni limusina y ni un duro. Y en segundo lugar, porque no soy Jennifer Aniston y esto no es una de sus estúpidas maravillosas y muy profesionales películas de un domingo o sábado por la noche con tu maldita pareja que ya no quiere sexo, solo darte la mano y ver la tele) . El look parecía que iba a ser más informar de lo deseado.

Por un segundo pensé en no ir, porque para ir mal, es casi mejor no presentarse. (Cómo en los exámenes, pero lo malo, es que yo era de inventar en aquellas preguntas que no me sabía, leer por encima del hombro al compañero, seducir a los profesores, llevar cinturones como sustitutos de las minifaldas,…. Comprarme un equipo de rodilleras cada trimestres…. Esas cosas que una buena estudiante sabe y puede (o no) utilizar a su favor). Por lo que rápidamente descarté la idea de la “no convocatoria” en esta asignatura que me había puesto el Karma.

22:52 – Ya estoy maquillada. Algo ligero, sutil, nada de recargar y menos ahora que parece que me iba a pintar el ojo Falete sobre una cuerda a más de 50 metros de altura, sin red de seguridad…. (Y desnudo, ¡qué da mucha más grima!, jajajja). Base de mi color, un poco de colorete, labios rosas, raya en los ojos, coleta (tengo el pelo empapado), un poco de secador por aquí, otro por allá, laca, quitamos el exceso de pintalabios, miradita en el espejo. ¡CORREEEEEE!

22:53 – Ropa. ¿Dónde está la camiseta que quieres en el momento que necesitas? ¡¡EN EL CUBO DE LA ROPA SUCIA!! (ok, organización 1 – yo 0). Venga, hay que darse prisa, pantalones pitillos medio desteñidos. Camiseta interior marrón. Camisa vaquera por encima. Botines. Bolso a juego con todo. Dos pulseras (no más que voy a parecer una pitonisa), un collar exótico que me trajo una amiga de Cuba y lista.

22:54- Llaves, móvil, cartera, condones, dinero y lo más importante… ¡¡COLONIA!! Veo que voy genial de tiempo, ésto es una alegría.

22:55 – 22:56: Cierro la puerta. Corro escaleras para abajo, porque mi ascensor es del mismo año que el nacimiento de Sara Montiel (fecha la cual desconocemos, bueno, las dos, la del cumple y la del ascensor) y más de una vez me he quedado encerrada. Sí, soy de esas chicas con equilibrio en la vida.  Corro escaleras abajo con tan buena suerte que casi me como la barandilla, al maldito niño pequeño que tengo por vecino, con su p*** oso de peluche en la mano, su madre rusa con un cuerpo de infarto y tres escalones más, antes de llegar al descansillo. Sonrió, pido perdón y echo a correr hacia la entrada del portal. Cuando de repente, el portero me intenta parar (no soy pija, pero vivo en una maravillosa comunidad de vecinos que prefieren no tener bombillas en las escaleras y que el ascensor funcione cuando quieras, antes de perder al portero este que deber ser de la quinta del ascensor) (¡¡ADORO A MI COMUNIDAD!!). No entiendo al portero, le digo que tengo prisa, que ahora no puedo, que mañana hablamos (no penséis que ya tenía en mente dormir fuera, pero es que es una forma de hablar… ¿o no?) jajajaja.

22:57 -¿Quién decía que iba a llegar pronto? ¡¡VOY A LLEGAR TARDÍSIMO!! ¡Hay dios, voy a perder al hombre de mi vida, al padre de mis hijos, al abuelo perfecto, al compañero fiel, a mi amorrrrrr…..! (Perdonadme, pero he tenido que correr dos avenidas enteras y creo que me falta oxigeno en el cerebro y tres agujeros a este cinto que me está cortando la circulación de la cadera…)

22:59 – Ya solo me quedan dos callejuelas (soy una chica de atajos, ;) ) ¡¡EY, un escaparate con efecto espejo, me retoco el maquillaje, me mira la coleta, coloco la camisa, dos gotas (seis o siete flis flis) de la colonia y ya camino como una señorita de ciudad, moderna, chic y casual!! (Esto último con la lengua pegada al paladar de arriba, para que parezcamos más modernas, o de pueblo, como vosotras veáis)).

23:00 – El reloj de mi muñeca suena. Son las 11. Estoy viendo la librería. Hay varias figuras masculinas cerca de ella, ¿Quién será MI HOMBRE? Comienzo a notar que mi pulso se acelera a una velocidad de vértigo. Incluso noto que los ojos me hacen algo raro, me cuesta como enfocar… Dios de mi vida, lo largo que se me están haciendo estos metros. Busco algo en el bolso para poder masticar, NECESITO AZÚCAR. ASSSSSSSÚCAR (Asssucar no). Uy, uy, uy, creo que la última vez que comí algo sólido fue ayer…  La calle se retuerce bajo mis pies.  ¿SUDORES FRÍOS? ¡¡BAJADA DE TENSIÓN!! ¿Por qué? ¿POR QUÉ A MI, AHORA, Y AQUÍ? (Pequeñas lágrimas de ira cayendo por mi mejilla, a la vez que la tensión y puede que mi dignidad al parecer que voy más borracha que los poligoneros al  salir de la discoteca del polígono)

23:05 – Consigo llegar a la educativa mierda librería y me apoyo en el escaparate. Me abanico con unos folios de publicidad encontrados en este bolso.... Estoy como para tener la mejor cita de mi vida ahora mismo…. Parezco una yonkarra de las gordas. De esas que se meten la dosis y se van al centro de la ciudad a pasear… Alguien se me acerca.

--Los siguientes hechos, no los recuerdos, me había desmayado ya y lo que voy a contar con las palabras de quien me ayudó.--

Mis ojos comenzaron a despegarse poco después de que mi cabeza chocase con el suelo, gracias a dios que tenía mi maravilloso coleta/moño (pero ya sabéis lo que dicen, moño ceñido, genio… jodido). Bueno, al tema. Abro los ojos como un gato asustado. Comienzo a distinguir figuras. Un adorable chico de ojos claros me está mirando con cara de preocupación mientras me abanica y coloca mis piernas en alto. Me dice que me tranquilice, que me he desmayado y que si estaba embarazada (¿?) (Esperad, ¿hace cuanto me acosté con Luis? ¡¡NO, no, no estoy embarazada!!) . Con una sonrisa, la mejor que encontré en mi repertorio de “después de desmayarme” le dije que no. (Esperad otro segundo… Si con Luis hace un mes, con ¿Manuel dos semanas? ¿Pusimos protección? ¡Si, SI! ¡¡FALSA ALAMA!!) Ya me encontraba mucho mejor, solo necesitaba un chocolate caliente con mucha azúcar para poder volver a ser la de siempre (Irónica, enfermiza, enamoradiza y lunática). El sonríe y me dice que me invita a uno. Un extraño invitándome a chocolate caliente, ¿por qué no? Me incorporo despacio y miro a la librería. Andrés no está por allí. (Han pasado 20 min. de la hora establecida) Creo que al final el Karma ganó esta batalla también, (que cansada estoy de él). El chico, el cual se llama Mario, me sonríe y me da la mano para ayudarme a levantarme. Antes de comenzar a caminar con él, le pregunto su edad. 32 responde poco sorprendido por la pregunta de una chica recién desmayada…. Puede que al fin y al cabo no sea todo malo…

El paseo a la pastelería más cercana fue una idas y venidas de preguntas informativas. ¿Cómo te llamas? ¿A qué te dedicas? ¿Cuánto ganas? ¿Quieres tener hijos? ¿Eres morena natural? ¿Tú nómina cuantos ceros tiene? ¿Ese paquete mide lo que parece? ¿Cuánto te pesan las tetas? ¿Eres de postura superior o inferior?... Vamos, esas cosas.

Como un caballero me dejó pasar a mi primero. La campanita de la pastelería sonó al chocar con la puerta. Yo en ese momento estaba mirando al suelo. Levanté la cabeza, con un sutil movimiento de caleta/moño, ya que había perdido toda su forma con el golpe y vi como una persona se volvía a colocar el mandil antes de atendernos.

Sus ojos y los míos se encontraron. Fue una mirada muy lenta. ¡¡NO ME J*** FASTIDIES!! Nos habíamos reconocido. Era él. Era… Andrés. Y esa era su pastelería…

¡¡ADORO COMPLICARME LA VIDA!!



Os quiero. Patricia.

Pd: ¿Con cuál nos quedamos? ¿QUERRÁN UN TRIO? Uffffff, complicaciones, complicaciones….

Se ha retaradado la boda una semana.... (cosas de chicas) por lo tanto, la semana que viene conoceremos a los tres finalistas del Casting de “Ven a la boda conmigo” jajaja.