jueves, 16 de agosto de 2012

En busca del amor – Día 6 – Azúcar

¡¡Chicuelas!! Os tengo tantísimo que contar (Virgen de la Macarena, a mi me das una semana y no me llega para nada, creo que necesito un asistente que se encargue de los asuntos menos importante de la vida de la pobre Patricia (ya, yo tampoco entiendo porque ahora me he puesto a hablar en tercera persona de mi misma…) si alguien quiere presentarse al casting de ACCTS Asistente Caliente Complaciente en TODOS los Sentidos” que deje un comentario, su número o su Nick de “buscolove(L).com” (guiño, guiño)).

¿Dónde habíamos quedado? ¡¡AH SI!! En ese maravilloso mensaje de 173 palabras, 11 líneas, interlineado 1, letra Calibri, tamaño 11, justificada,…y una dirección (no me he obsesionado, NOOOOOO)… vamos, lo que viene a ser una declaración online de su “amor” por mí. Me sentí tan “centro del universo”, tan el galgo dorado de cierta tienda minúscula (porque todas son así) de dos diseñadoras cuyas iniciales son consonantes, me sentí tan Rose en Titanic, tan Alaska en la movida madrileña, tan Phoebe en Friends, tan feliz, que casi le doy un beso a la pantalla de este inútil pc que enciende cuando quiere. Leí el texto en tan solo tres segundos después de salir de la ducha. Reconozco y lo reconozco con las rodillas bien juntas y en el suelo, que han sido los diez minutos de mi vida en los que he hecho más cosas, de forma más rápida y que a primera vista me han salido bien….

Os narro mi aventura:

22:50 – Salgo de la ducha, cual Cleopatra de la bañera de leche. Relajada, animada, sin nudos en la espalda, un poco arrugada, completamente (ja ja ja) limpia y con un ánimo sorprendentemente alegre. De música de fondo sonaba la BSO de alguna película de época. Me sentía poderosa, controladora y hasta coqueta.

(Leo el FAMOSO (SI, SE MERECE ESTAR EN MAYÚSCULAS) mensaje que todas conocemos)

22:51 - El dolor de barriga que se me acaba de poner, ¿por qué será? ¿Nervios? ¿ACOJONE? ¿AGOBIO? ¿QUIÉN EN SUS SANO JUCIO PRETENDE LLEGAR A UNA CITA A NO SE CUANTAS CALLES DE DISTANCIA EN TAN SOLO 10 MINUTOS? Pues ¡¡A MÍ!! (Con dos cojones muy bien puestos, si señoritas y señoras). Se me acaba de caer el imperio. Ya no me siento nada. Empiezo a sudar como el bigote de una morsa. No me da tiempo. ¿Qué me pongo? ¿El pelo?.... Lógicamente tardo 45 min en estar lista. Me gusta cuidarme y salir cómo un pincel por la puerta, ¿es un delito? (cuidadito a quien leer estas frases se le ocurra pensar en el cliché de “las mujeres son unas tardonas” – CORTO CABEZAS).

Me encantaría deciros, amigas, que me puse el Gucci que tenía en el armario, los tacones más altos que mis pies pueden soportar y que la limusina me estaba esperando en la puerta. Pero nada de eso se pudo hacer (en primer lugar, porque no tengo ni un Gucci, ni limusina y ni un duro. Y en segundo lugar, porque no soy Jennifer Aniston y esto no es una de sus estúpidas maravillosas y muy profesionales películas de un domingo o sábado por la noche con tu maldita pareja que ya no quiere sexo, solo darte la mano y ver la tele) . El look parecía que iba a ser más informar de lo deseado.

Por un segundo pensé en no ir, porque para ir mal, es casi mejor no presentarse. (Cómo en los exámenes, pero lo malo, es que yo era de inventar en aquellas preguntas que no me sabía, leer por encima del hombro al compañero, seducir a los profesores, llevar cinturones como sustitutos de las minifaldas,…. Comprarme un equipo de rodilleras cada trimestres…. Esas cosas que una buena estudiante sabe y puede (o no) utilizar a su favor). Por lo que rápidamente descarté la idea de la “no convocatoria” en esta asignatura que me había puesto el Karma.

22:52 – Ya estoy maquillada. Algo ligero, sutil, nada de recargar y menos ahora que parece que me iba a pintar el ojo Falete sobre una cuerda a más de 50 metros de altura, sin red de seguridad…. (Y desnudo, ¡qué da mucha más grima!, jajajja). Base de mi color, un poco de colorete, labios rosas, raya en los ojos, coleta (tengo el pelo empapado), un poco de secador por aquí, otro por allá, laca, quitamos el exceso de pintalabios, miradita en el espejo. ¡CORREEEEEE!

22:53 – Ropa. ¿Dónde está la camiseta que quieres en el momento que necesitas? ¡¡EN EL CUBO DE LA ROPA SUCIA!! (ok, organización 1 – yo 0). Venga, hay que darse prisa, pantalones pitillos medio desteñidos. Camiseta interior marrón. Camisa vaquera por encima. Botines. Bolso a juego con todo. Dos pulseras (no más que voy a parecer una pitonisa), un collar exótico que me trajo una amiga de Cuba y lista.

22:54- Llaves, móvil, cartera, condones, dinero y lo más importante… ¡¡COLONIA!! Veo que voy genial de tiempo, ésto es una alegría.

22:55 – 22:56: Cierro la puerta. Corro escaleras para abajo, porque mi ascensor es del mismo año que el nacimiento de Sara Montiel (fecha la cual desconocemos, bueno, las dos, la del cumple y la del ascensor) y más de una vez me he quedado encerrada. Sí, soy de esas chicas con equilibrio en la vida.  Corro escaleras abajo con tan buena suerte que casi me como la barandilla, al maldito niño pequeño que tengo por vecino, con su p*** oso de peluche en la mano, su madre rusa con un cuerpo de infarto y tres escalones más, antes de llegar al descansillo. Sonrió, pido perdón y echo a correr hacia la entrada del portal. Cuando de repente, el portero me intenta parar (no soy pija, pero vivo en una maravillosa comunidad de vecinos que prefieren no tener bombillas en las escaleras y que el ascensor funcione cuando quieras, antes de perder al portero este que deber ser de la quinta del ascensor) (¡¡ADORO A MI COMUNIDAD!!). No entiendo al portero, le digo que tengo prisa, que ahora no puedo, que mañana hablamos (no penséis que ya tenía en mente dormir fuera, pero es que es una forma de hablar… ¿o no?) jajajaja.

22:57 -¿Quién decía que iba a llegar pronto? ¡¡VOY A LLEGAR TARDÍSIMO!! ¡Hay dios, voy a perder al hombre de mi vida, al padre de mis hijos, al abuelo perfecto, al compañero fiel, a mi amorrrrrr…..! (Perdonadme, pero he tenido que correr dos avenidas enteras y creo que me falta oxigeno en el cerebro y tres agujeros a este cinto que me está cortando la circulación de la cadera…)

22:59 – Ya solo me quedan dos callejuelas (soy una chica de atajos, ;) ) ¡¡EY, un escaparate con efecto espejo, me retoco el maquillaje, me mira la coleta, coloco la camisa, dos gotas (seis o siete flis flis) de la colonia y ya camino como una señorita de ciudad, moderna, chic y casual!! (Esto último con la lengua pegada al paladar de arriba, para que parezcamos más modernas, o de pueblo, como vosotras veáis)).

23:00 – El reloj de mi muñeca suena. Son las 11. Estoy viendo la librería. Hay varias figuras masculinas cerca de ella, ¿Quién será MI HOMBRE? Comienzo a notar que mi pulso se acelera a una velocidad de vértigo. Incluso noto que los ojos me hacen algo raro, me cuesta como enfocar… Dios de mi vida, lo largo que se me están haciendo estos metros. Busco algo en el bolso para poder masticar, NECESITO AZÚCAR. ASSSSSSSÚCAR (Asssucar no). Uy, uy, uy, creo que la última vez que comí algo sólido fue ayer…  La calle se retuerce bajo mis pies.  ¿SUDORES FRÍOS? ¡¡BAJADA DE TENSIÓN!! ¿Por qué? ¿POR QUÉ A MI, AHORA, Y AQUÍ? (Pequeñas lágrimas de ira cayendo por mi mejilla, a la vez que la tensión y puede que mi dignidad al parecer que voy más borracha que los poligoneros al  salir de la discoteca del polígono)

23:05 – Consigo llegar a la educativa mierda librería y me apoyo en el escaparate. Me abanico con unos folios de publicidad encontrados en este bolso.... Estoy como para tener la mejor cita de mi vida ahora mismo…. Parezco una yonkarra de las gordas. De esas que se meten la dosis y se van al centro de la ciudad a pasear… Alguien se me acerca.

--Los siguientes hechos, no los recuerdos, me había desmayado ya y lo que voy a contar con las palabras de quien me ayudó.--

Mis ojos comenzaron a despegarse poco después de que mi cabeza chocase con el suelo, gracias a dios que tenía mi maravilloso coleta/moño (pero ya sabéis lo que dicen, moño ceñido, genio… jodido). Bueno, al tema. Abro los ojos como un gato asustado. Comienzo a distinguir figuras. Un adorable chico de ojos claros me está mirando con cara de preocupación mientras me abanica y coloca mis piernas en alto. Me dice que me tranquilice, que me he desmayado y que si estaba embarazada (¿?) (Esperad, ¿hace cuanto me acosté con Luis? ¡¡NO, no, no estoy embarazada!!) . Con una sonrisa, la mejor que encontré en mi repertorio de “después de desmayarme” le dije que no. (Esperad otro segundo… Si con Luis hace un mes, con ¿Manuel dos semanas? ¿Pusimos protección? ¡Si, SI! ¡¡FALSA ALAMA!!) Ya me encontraba mucho mejor, solo necesitaba un chocolate caliente con mucha azúcar para poder volver a ser la de siempre (Irónica, enfermiza, enamoradiza y lunática). El sonríe y me dice que me invita a uno. Un extraño invitándome a chocolate caliente, ¿por qué no? Me incorporo despacio y miro a la librería. Andrés no está por allí. (Han pasado 20 min. de la hora establecida) Creo que al final el Karma ganó esta batalla también, (que cansada estoy de él). El chico, el cual se llama Mario, me sonríe y me da la mano para ayudarme a levantarme. Antes de comenzar a caminar con él, le pregunto su edad. 32 responde poco sorprendido por la pregunta de una chica recién desmayada…. Puede que al fin y al cabo no sea todo malo…

El paseo a la pastelería más cercana fue una idas y venidas de preguntas informativas. ¿Cómo te llamas? ¿A qué te dedicas? ¿Cuánto ganas? ¿Quieres tener hijos? ¿Eres morena natural? ¿Tú nómina cuantos ceros tiene? ¿Ese paquete mide lo que parece? ¿Cuánto te pesan las tetas? ¿Eres de postura superior o inferior?... Vamos, esas cosas.

Como un caballero me dejó pasar a mi primero. La campanita de la pastelería sonó al chocar con la puerta. Yo en ese momento estaba mirando al suelo. Levanté la cabeza, con un sutil movimiento de caleta/moño, ya que había perdido toda su forma con el golpe y vi como una persona se volvía a colocar el mandil antes de atendernos.

Sus ojos y los míos se encontraron. Fue una mirada muy lenta. ¡¡NO ME J*** FASTIDIES!! Nos habíamos reconocido. Era él. Era… Andrés. Y esa era su pastelería…

¡¡ADORO COMPLICARME LA VIDA!!



Os quiero. Patricia.

Pd: ¿Con cuál nos quedamos? ¿QUERRÁN UN TRIO? Uffffff, complicaciones, complicaciones….

Se ha retaradado la boda una semana.... (cosas de chicas) por lo tanto, la semana que viene conoceremos a los tres finalistas del Casting de “Ven a la boda conmigo” jajaja.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta......q se kede Mario(futuro nombre d un ijo mio jaja) esta chica tiene muy poca suerte jaja....pero aun asi patri FOREVER...
Maria

Anónimo dijo...

Patri forever and ever!! Q no tiene suerte? Ya me gustaria a mi! Guiño guiño. Jajaja
me ha encantado mi.homenaje sutil y a la vez no tan sutil. Jajaja
y el niño cn el.oso jaja era ted! Tenems q verla.

Anónimo dijo...

Por cierto. El ultimo comentario es mio. Q como siempre, se me olvida firmar
Miriam