miércoles, 19 de septiembre de 2012

Co-Razones - Carlos Salem

---...Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor 
es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos
y me dijo su nombre...---

miércoles, 12 de septiembre de 2012

En busca del amor – Día 9 - Caos en Manilva (Parte II)

Bueno, bueno, bueno… en el percal que nos hemos metido. VIRGEN DE LA TETA AL HOMBRO. NO PUEDO PAGAR ESE HOTEL, NO PUEDO PAGAR ESA SUITTTT, OMG! ENCIMA YA HABÍA ABIERTO LAS BOTELLAS DEL MINIBAR….

¡¡Qué no cunda el pánico!! Observemos la situación: Molvízar – Manilva. ¡¡199km!! (Dios mío, lo que me dormí ayer por la noche/hoy de madrugada viniendo para aquí…). Autovía A 7 y  Autopista del Mediterráneo AP – 7…. Hora aproximada de duración del viaje: 2h y 34 minutos. ¿¿QUÉ, QUÉ??

Explico la situación de una forma aturulladora y rozando la esquizofrenia. Pido soluciones, consejos, los formularios para pedir un convoy al ejército o tal vez un simple milagro a dios y que el reloj de mi semi dios bombero esté más borracho que yo ayer y la hora no sea la correcta.

Visto que ninguna de las opciones planeadas anteriormente cuajan en el grupo, decido tomar más cartas en el asunto y me pongo a organizar.

¿Cuánto dinero tenemos encima? ¿Podemos coger un taxi? ¿Los bomberos nos llevarán a casa? ¿Tengo que llamar yo a la histérica de la novia, que va a comenzar su despedida de un segundo a otro y no tiene a sus amigas del alma? ¡¡MALDITO TEQUILA Y EL RON MIEL!! 

Ordeno como si no hubiera un mañana. Todos vestidos, arreglados, con dinero, sus pertenencias y demás menesteres en 15 min en la puerta del chalet.

Llego a la habitación y me desplomo. No vamos a llegar. Una mano robusta me acaricia la espalda e intenta jugar con el borde de mi teta cuando le miro a la cara. Me apetece darle un beso. Tiene unos labios tan jugosos… 

Me devuelve el beso y se pone de pie. Comienza a hablar. Lo hace como Obama en las elecciones norteamericanas. Serio, conciso y con una meta clara. Mis bragas. “Querida, (y vuelta con la mierda de la coletilla…) se que eres una mujer como la copa de un pino. Elegante, rompedora, decidida, buscas lo que buscas, no quieres que te rompan el corazón y sé que hoy va a ser la última vez que te vea. Por eso te pido veinte minutos de sexo alocado, romántico y puede que un poco hardcore y a cambio, en 40 minutos, sin que puedas preguntar cómo,  te llevaré de nuevo a Málaga. ¿Aceptas?”

Dicho y hecho. VEINTE MARAVILLOSOS MINUTOS DESPUÉS (amigas, no teníamos tiempo para más, que más hubiera querido yo…), una llamada a la novia, mintiéndole como perras salvándonos el culo sobre nuestra ubicación “Hospital Regional Universitario Carlos Haya” debido a una salmonelosis debido a la maravillosa mahonesa de las gambas de la cena. Le pedimos por favor que nada de esa “endiablada” salsa blanquecina en la despedida. Que llegábamos en una hora y media como mucho. Estábamos esperando el informe médico.

Todo solucionado. Nos dirigimos dirección Córdoba Centro (no pregunté, confiaba en mi bombero). Diez minutos después, y tras haber pagado 300€ estamos las tres marquesas del sur montadas en un helicóptero, amigo de Nico (L). Nos despedimos mientras las hélices giraban sobre nuestras cabezas. Me preguntó si le volvería a llamar. Un beso le confirmó que no, pero que no me olvidaría de él, ni de su gran favor.

Aterrizamos como patos mareados, horribles, despeinadas y hasta morriñosas por haber dejado a tres hombres fantásticos en la provincia colindante… (Va a ser verdad que en el “Sur se vive mejor” SANTA RAFAELLA).

Nos miramos. Sacudimos la cabeza y corrimos a nuestra habitación. A una velocidad record (no pienso decir los minutos que hemos tardado), nos presentamos con nuestros vestidos dorados (obligación impuesta por la novia) en la masiva y despampanante despedida. 
 
La azotea del hotel estaba perfectamente ambientada. La temática era clara. “La fuente de Peterhof”. Un maravilloso lugar construido en el S. XVII cerca de San Petersburgo. (Lugar donde se prometieron…)(YA DIJE QUE TENÍAN DINERO, MUCHO DINERO).* Foto del lugar.

Reconozco que estaba muerta. Tenía las plantas de los pies tan machacadas y ultrajadas que no sé si llegarían vivas a la boda. 

Caminé poco, por lo que mi lugar de encuentro con la gente, con esa gente que si se movía, bailaba y hasta parecía no tener ningún dolor, era la barra del bar

Allí pasé lo poco que duré en la fiesta. Las tres primeras horas me entretenía criticando a la gente con mis amigas. Pero las muy perras me abandonaron demasiado pronto… En una de esas me giré y le pedí lo mismo al camarero. Pero este camarero era nuevo. Me fijé en su muñeca, tenía un sutil tatuaje que era la puerta a muchos más. El primero y el que más me gusto, una clase de sol. Ese fue nuestro punto de unión. Ahora me doy cuenta, que las pequeñas cosas con las que te sientes identificada en otra persona, pueden provocar sensaciones indescriptibles dentro de una. Siempre me han ido los malotes, porque para delicada ya he estado yo… : ) 

Le pregunté por sus gusto musicales, sus aficiones e incluso por su vida amorosa. Descaradamente solo me atendía a mí, parecía que le daba igual perder su trabajo o que la gente se quejase. El servicio en ese hotel era importantísimo y él no podía hacer otra cosa más que mirarme a los ojos. 

La luz de los farolillos se encendió creando una tenue luz otoñal. Su camisa se salía del pantalón del traje y sus manos, aún jóvenes e inexpertas intentaban rozarme cada vez que me servía una copa. (Debo aclarar que no me lo ligué para no pagar ni una copa, NOTA MENTAL PARA LA PRÓXIMA, sino porque me cautivó).

Hablaba poco, tal vez, hablaba lo justo y la que no paraba de canturrear debido a los grados de alcohol en vena era yo. Era correcto. Era un caballero. Un caballero inglés. Si, amigos y amigas, mi camarero era inglés. Una servidora, metida en el mundo de la moda (¡¡¡¡¡¡trabajar de dependienta es MUNDO DE LA MODA, QUÉ QUEDE CLARITO!!!!!!), sabe chapurrear algo en ese maravilloso idioma que tan obligatorio es ahora para todos.

Las palabras eran lo de menos y menos mal, porque si llega esto a ser un examen oral (y no del terreno que controlo) de la EOI, hubiera suspendido. 

Me intentó emborrachar un poco más, pobre, no sabe que tengo un aguante con el alcohol más grande que el de un búfalo. Cuando me sirvió los dos chupitos, vi que era el momento y le besé. Le agarré la mano y le dije que viniera para este lado de la barra. 

Cuando ya estábamos los dos sin ninguna frontera física, nuestras manos y lenguas se perdieron en terrenos verdaderamente pantanosos. La gente no nos miraba. Yo estaba demasiada ocupada viendo como me ganaba a ese chico tatuados, de las calles más simpáticas de Londres y por lo tanto, apuntándome un punto internacional en mi lista de chicos.

No perdimos el tiempo, pero yo si iba perdiendo  las ganas. Pero estaba tan tranquila entre sus labios que no me separé hasta que mi móvil comenzó a vibrar.

Le empujé amablemente y le susurré un “Sorry” mientras rebuscaba en esa mierda de bolso de mano. Ese “lo siento” fueron nuestras últimas palabras…. (Creo que en estas tierras estoy dejando escapar a muchas joyas masculinas….)

Abrí la tapa y vi quien era. Era Andrés. Rápidamente salté del taburete. Puse los pies en esa azotea malagueña y con la sonrisa más grande que salió de mi corazón le contesté. 

Poca a poco, como quien navega en barca sin ningún rumbo fijo, fui bajando hasta mi habitación.  Hablamos de todo (de todo lo que se puede hablar con mi futuro padre de mis hijos, no le voy a decir que tengo un amigo bombero en Málaga, con dos estupendas y maravillosas mangueras.... Y que nos ayudaría encantado si alguna vez tenemos problemas con que un hijo nos salga pirómano…).

Lentamente me tumbé en la cama y me fui quedando dormida. Sus últimas palabras fueron… “Cielo, veo que te duermes debido a tu silencio. Te dejo descansar. Sueña conmigo si quieres. Un beso y nos vemos a tu vuelta” 

La mañana misma de una boda es agotadora….

Os quiero con sueño. Patricia.

Pd: MAÑANA NOS VAMOS DE BODA : )

Reconocimientos necesarios.

Hay veces en los que necesitas un trozo de papel, tus recuerdos, tus valoraciones y tiempo. Tiempo para escribir y decir lo que verdaderamente te llena por dentro. Hoy es el día, hoy…

Hoy quiero dar las gracias. Decir a dos personas, a dos personas solamente que sin ellas puede que no me sintiera tan tranquilo hoy en día. Tranquilo, feliz, cómodo, relajado y sobre todo vivo. Lógicamente, “Gracias” se lo podría decir a mucha gente… pero hoy, me siento con la obligación y la necesidad de solo dárselas a estas dos maravillosas personas.

Las conozco desde hace muy poco (una hace más tiempo que a la otra). Pero francamente, “conozco” a gente desde hace mucho más tiempo y son completos desconocidos.  La primera, me escuchó cuando más lo necesitaba. Me abrazó cuando nunca se lo pedí y me ha escuchado horas y horas sin dejar de prestar esa atención que tanto la caracteriza. Ella, si es mujer, se merece el GRACIAS más grande que mi corazón puede gritar. Fue la primera en oír lo que mi corazón tenía que decir. Siempre recordaré ese momento. No quiero ser pesado, pero lo que verdaderamente me apetece decirle, es que siempre supe que había un nexo especial entre nosotros y este año creo que lo hemos soldado lo más fuerte posible. Sé que nos tenemos mutuamente para lo que necesitemos. Te quiero y luchemos como nosotros dos sabemos para que esto no se rompa nunca.

Con respecto a la segunda, quiero darle las GRACIAS por descubrirme un mundo impresionante. Por decirme las cosas tal y como son, por “no querer que nadie me haga daño, en todos los sentidos”. Porque esos días post navidad, dónde mi cabeza no estaba en su sitio, me guiaste y, sobre todo, GRACIAS por sentir la “obligación” de dejar que mi corazón se abriese. Por tus cuidados, tus palabras más precisas en el momento más idóneo y tus gestos verdaderamente desinteresados... Adoro nuestros cafés mentirosos. GRACIAS.  Después de todo esto, la Semana Santa tiene un significado especial para mí. Siempre guardaré muy buen recuerdo de todo.

¿Los nombres? Dentro de mí y para mí.

lunes, 10 de septiembre de 2012

jueves, 6 de septiembre de 2012

¡Yo me imagino un futuro!


... quiero tus abrazos poliédricos, 
cubriendo los ángulos agudos de mi cuerpo...

martes, 4 de septiembre de 2012

En busca del amor – Día 8 - Caos en Manilva (Parte I)

Después de esperar más de quince minutos a mi prima (y luego dicen que yo soy la tardona de la familia… Manda HUEVOS), cuando el taxi ya iba por 30€ (de los cuales mi prima va a pagar 19, 20, 25…) me escribe Lorena y me dice que nos vemos en el aeropuerto. Genial, una menos por la que tenemos que esperar….

Cuarenta minutos más tarde de los planeados, llegamos al aeropuerto como completas divas que se iban a la semana de la moda de Nueva York, en vez de tres chicas de ciudad que iban a un pueblo del sur a pasar unos días, a una boda que nos iba a sacar de quicio y a beber y ligarnos a todos los hombre posibles. ¡¡Llevamos el cartel de libres y nadie nos lo iba a quitar!!

Maletas facturadas (si, llevamos de todo, desde tacones de infarto que solo nos podremos en la ceremonia, dos o tres planchas del pelo (no sea que una se joda deje de funcionar…, yo también considero ésto una estupidez), un secador, ya que todo el mundo sabe que en los hoteles nos pueden poner gato por liebre y modelitos como para vivir en Andalucía tres años sin necesidad de poner lavadoras…)

Yo conecto el GPS de “Buscolove(L).com” (¡¡SIIIIII!!! , una nueva aplicación, que todavía está en su versión beta, que funciona a trompicones, pero que me encanta. Conecta con todo el mundo que tenga la aplicación de “buscolove(L).com” y podemos chatear en el momento. Veo que los del portal se están poniendo las pilas y eso me encanta). Busca que te busca, busca que te busca… encontramos mujeres, viejos, bromistas,… y un piloto de aviación que por las fotos no tienen mala pinta. Mmmmm, tengo una hora y media antes de embarcar, ¿por qué no voy a hacer unas prácticas gratuitas en este mundo de la aerodinámica y la mecánica aérea que tanto me gusta?

Le escribo. Tarda en contestar, pero veo que ha visto mi perfil… No me contesta. ¡¡Me cago en la p***!! Adiós a las clases de vuelo. Continúo cotilleando por la red. Nada interesante. Guardo el móvil e intento sociabilizarme con mis amigas. Están enzarzadísimas en una discusión sobre combinaciones de colores arriesgadas… Paso de ellas, me pongo las gafas, cojo el bolso y me voy a por un agua.

Contemplo el panorama, las revistas, los souvenirs, la pobre gente dormida como perros abandonados, la gente extraña que siempre recorre esos pasillos y por supuestos los culos entrajados de los importantes empresarios en vuelos de trabajo…

Me estaba colocando las gafas después de haber visto a un HOMBRETÓN de metro noventa, cuando en la esquina de la cafetería con la del pasillo de llegada de un avión, choco con alguien. (Menudo mes de hostias gratuitas). No llego a caer del todo pero tropiezo. Unos brazos fuertes me sostienen y yo levanto la vista. ¡¡ES MI PILOTO!!  (Bueno, o eso creo. VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS, como cambia la gente. Este señor será piloto y profesor en la universidad del famoso programa de retoque digital, como mínimo. O las fotos son cuando la Expo de Sevilla….) Me mira, yo con cara angelical sonrío (que voy a hacer, ¿correr?), me dice: “¿Patri22_0?”. Yo, blanca como las baldosas del suelo contesto: “Scusa, io non parlo spagnol. Grazie. Bona sera” (Él no hablaba italiano, me lo dijo su perfil en “buscolove(L).com", yo tampoco, se nota cuando digo “Buenas noches” en vez de “Buenos días”…)

Me levanté dignamente, me puse a caminar, saqué el móvil, y comencé a maldecir con las pocas frases de una canción de Laura Paussini que me aprendí de niña en italiano para impresionar a un compañero de intercambio, hasta que lista de mí, descubrí que era francés, no sin antes hacer el ridículo delante de todo el colegio.

Me reencontré con mis amigas. Corrimos a la cola del embarque y les conté mi pasional aventura con el fiasco de piloto. (Qué mala suerte).

Apagué el móvil, no sin antes ojear si algún malagueño me interesaba… y debo decir que hay algún candidato con el cual podré tomar un mojito en estas noches de calor….

Dos horas y quince minutos después, nos ponemos las pamelas y bajamos las escaleras de esa avionucha que no tengo ni idea de cómo se ha mantenido en el aire sin hacer una versión catastrófica de Lost. Maletas en mano, taxis en la puerta, dirección en la agenda, rumbo al pueblo famoso.

Que paisajes más bonitos tiene Málaga, que calles, que piedra, que ZZZzzzz (me dormí la hora que duró el viaje).

Nuestra amiga nos espera con un séquito del personal del hotel en la puerta. Eran al menos cuarenta. Nos abrazamos, besamos, cotilleamos, miramos y le preguntamos si está nerviosa. Lo típico antes de casarse… Mientras nos adentramos a esa maravilla de hotel que ella y su futuro marido nos pagan, nos dice que esta noche tiene cena con la familia del “futuro” marido. Que disfrutemos de Málaga y que mañana a las 19:00 horas, comienza la despedida de soltera más cara, alocada, llena de hombre y por supuesto de alcohol, que la VISA ha podido pagar. Nos advierte que hagamos lo que hagamos, a las siete de la tarde en la azotea del hotel… (Quién me diría a mí que me iba a ser tan difícil llegar….).

Cada una de nosotras al entrar en la suit individual, hicimos lo mismo. En primer lugar, gritamos al ver de todo lo que disponíamos. Yo revolví en todos los cajones, miré todo lo que me podría llevar en la maleta, me tumbé en la cama de agua, puse la MTV y me fui a dar el baño más relajante que esta maravillosa bañera y sus mil chorros me permitió.

A las 0:00 habíamos quedado en el bar del hotel. Allí comenzaría nuestra aventura. Dos martinis después comenzaba la noche.

Íbamos relucientes. Mi vestido palabra de honor color granate quitaba el hipo. Gracias a él, bebimos más de media botella de tequila a chupitos gratuitos… (Una, que sabe!!) Lorena iba rompedora. Sus pantalones negros hasta el tobillo, con una camisa semi transparente blanca dejaba ver ese maravilloso sujetador negro que tan buenas tetas le hacía. El bolso en un verde botella a juego con los tacones, nos sacarán de más de un problema esta noche…  Sandra, mi prima, era la más espectacular del trío. Su falda larga, de un dorado muy suave provocaba la ilusión de que midiese varios centímetros más, eso y las plataformas de 15 cm. que tenía por debajo. Todo ello acompañado de una sutil, pero carísima camiseta (que miré la etiqueta) de color blanco.

Listas, divinas, rompedoras…. Pero sin hombre. Rápidamente solucioné ese problema. Saqué el móvil en lo que el taxi venía a recogernos. “Buscolove(L).com” siempre te saca de cualquier situación solitaria. (Eslogan de la página, jolines, tengo que hacerle publicidad, ¡¡entendedme!!) Tenía a dos chicos mirados, un banquero de 35 y un bombero de 29. Para que engañarnos, teníamos la noche juguetona y nos decantamos por el bombero.

El mensaje fue claro.
“Estamos tres chicas solas por Málaga. No queremos pesado, babosos, ni horteras. Tenemos clase, somos guapas y queremos pasárnoslos bien. A mí ya me conoces (por las fotos de perfil y eso). Quedamos en el primer bar del puerto. Llevo a dos amigas, trae tú a dos amigos, tan impresionantes como tú. Si en una hora no te veo por el bar. Encantada y adiós. Un beso, guapo”.

Soy tan dura cuando quiero algo (jajaja). Su contestación, si quitamos las babas, fue “Allí nos vemos baby (esta coletilla ya se la quitaré yo). Mis amigos forman parte de mi agrupación de bomberos. Nos vemos en una hora.”

Efectivamente, una hora después, tres armarios como los de Ikea entraron por la puerta. Todos con su barbita de tres días, vaqueros, camisa con las mangas remangadas y lógicamente una sonrisa rompedora. (PUNTO TRIPLE PARA “BUSCOLOVE(L).COM”)

La charla fue impresionante. La conversación no terminaba, al igual que el cava. No parábamos, todas estábamos pletóricas, estábamos en nuestra salsa. Poco a poco comenzamos un contacto más íntimo.

Yo debo reconocer que me dejé llevar. Nico era perfecto. Y si no lo era, verdaderamente no quería descubrir su error. Mis amigas y yo comentábamos la noche en los baños de las discotecas.

Todo cambió cuando nos propusieron ir al chalet de uno. Yo dije que sí. A Lorena le daba un poco de pudor, pero al sentir la lengua de Santi en su garganta, se lo pensó mejor y aceptó. Sandra no nos iba a dejar solas. Mandamos un mensaje al hotel y a mi amiga y le advertimos que llegaríamos pronto.

El alcohol y el bomboleo del coche me adormecieron. Llegamos no sé cuantas horas (en mi caso, lo traduzco en cabezazos de lo dormida que iba).  Vi aquel chalet y se me quitó el sueño, bueno eso y lo que me esperaba encima de la cama con un pequeñísimo calzoncillo. Reconozco ante vosotros/as lectoras /es que ha sido el polvo más maravilloso, salvaje, memorable y recordable que he tenido. Que pasión, que manejo, que saber jugar,… ufff. Me dejó tan cansado que me dormí de inmediato.

Por los gemidos de mis amigas, ellas también disfrutaron bastante.

Mis ojos comenzaron a abrirse unas  cuantas horas después. Estaba sola en la cama. Me puse lo primero que vi y salí. En la terraza estaba mi hombre, bebiendo un zumo de naranja que gentilmente me ofreció. Le besé y le quité el zumo. Continuamos charlando (no solo fue un polvo, sino que tuvimos conversación al día siguiente).

Le pregunté la hora. Él me la dijo sin mucha preocupación. “Son las siete cariño” dijo. ¿LAS SIETE? Vamos a llegar tardísimo a la despedida. La hemos cagado. Miro el móvil. Quince llamadas de la novia. Dos mensajes y el tercero acababa de llegar. “O llegáis en una hora o no vais a la boda, y lógicamente todos los lujos los pagáis de vuestra cartera. Besis”.

Me pongo a gritar como una loca. Despierto a toda la casa. Salen todos de sus cuartos. Pelos alborotados, pantalones a medio poner. ¡¡Necesitamos salir de aquí ahora mismo!!

Cuando de repente, mi bombero, me muerde el cuello y me dice: “Estamos en Molvízar, disfrutemos”

¿¿¿¿MOLVÍZAR???? ¡¡ESO ES GRANADA!!
– grita mi prima Sandra (una diosa de la geografía…)

Os quiero. Patricia.

Pd: Historia exagerada, pero basada en sucesos reales…
Pd 2: ¡¡NO SÉ SI LLEGAREMOS A LA DESPEDIDA!! ….

*Patricia dedica este texto a una personita que está un poco baja de ánimos últimamente. Ya sabemos que el amor nos deja siempre tocadas. Para ella el texto :)