miércoles, 12 de septiembre de 2012

En busca del amor – Día 9 - Caos en Manilva (Parte II)

Bueno, bueno, bueno… en el percal que nos hemos metido. VIRGEN DE LA TETA AL HOMBRO. NO PUEDO PAGAR ESE HOTEL, NO PUEDO PAGAR ESA SUITTTT, OMG! ENCIMA YA HABÍA ABIERTO LAS BOTELLAS DEL MINIBAR….

¡¡Qué no cunda el pánico!! Observemos la situación: Molvízar – Manilva. ¡¡199km!! (Dios mío, lo que me dormí ayer por la noche/hoy de madrugada viniendo para aquí…). Autovía A 7 y  Autopista del Mediterráneo AP – 7…. Hora aproximada de duración del viaje: 2h y 34 minutos. ¿¿QUÉ, QUÉ??

Explico la situación de una forma aturulladora y rozando la esquizofrenia. Pido soluciones, consejos, los formularios para pedir un convoy al ejército o tal vez un simple milagro a dios y que el reloj de mi semi dios bombero esté más borracho que yo ayer y la hora no sea la correcta.

Visto que ninguna de las opciones planeadas anteriormente cuajan en el grupo, decido tomar más cartas en el asunto y me pongo a organizar.

¿Cuánto dinero tenemos encima? ¿Podemos coger un taxi? ¿Los bomberos nos llevarán a casa? ¿Tengo que llamar yo a la histérica de la novia, que va a comenzar su despedida de un segundo a otro y no tiene a sus amigas del alma? ¡¡MALDITO TEQUILA Y EL RON MIEL!! 

Ordeno como si no hubiera un mañana. Todos vestidos, arreglados, con dinero, sus pertenencias y demás menesteres en 15 min en la puerta del chalet.

Llego a la habitación y me desplomo. No vamos a llegar. Una mano robusta me acaricia la espalda e intenta jugar con el borde de mi teta cuando le miro a la cara. Me apetece darle un beso. Tiene unos labios tan jugosos… 

Me devuelve el beso y se pone de pie. Comienza a hablar. Lo hace como Obama en las elecciones norteamericanas. Serio, conciso y con una meta clara. Mis bragas. “Querida, (y vuelta con la mierda de la coletilla…) se que eres una mujer como la copa de un pino. Elegante, rompedora, decidida, buscas lo que buscas, no quieres que te rompan el corazón y sé que hoy va a ser la última vez que te vea. Por eso te pido veinte minutos de sexo alocado, romántico y puede que un poco hardcore y a cambio, en 40 minutos, sin que puedas preguntar cómo,  te llevaré de nuevo a Málaga. ¿Aceptas?”

Dicho y hecho. VEINTE MARAVILLOSOS MINUTOS DESPUÉS (amigas, no teníamos tiempo para más, que más hubiera querido yo…), una llamada a la novia, mintiéndole como perras salvándonos el culo sobre nuestra ubicación “Hospital Regional Universitario Carlos Haya” debido a una salmonelosis debido a la maravillosa mahonesa de las gambas de la cena. Le pedimos por favor que nada de esa “endiablada” salsa blanquecina en la despedida. Que llegábamos en una hora y media como mucho. Estábamos esperando el informe médico.

Todo solucionado. Nos dirigimos dirección Córdoba Centro (no pregunté, confiaba en mi bombero). Diez minutos después, y tras haber pagado 300€ estamos las tres marquesas del sur montadas en un helicóptero, amigo de Nico (L). Nos despedimos mientras las hélices giraban sobre nuestras cabezas. Me preguntó si le volvería a llamar. Un beso le confirmó que no, pero que no me olvidaría de él, ni de su gran favor.

Aterrizamos como patos mareados, horribles, despeinadas y hasta morriñosas por haber dejado a tres hombres fantásticos en la provincia colindante… (Va a ser verdad que en el “Sur se vive mejor” SANTA RAFAELLA).

Nos miramos. Sacudimos la cabeza y corrimos a nuestra habitación. A una velocidad record (no pienso decir los minutos que hemos tardado), nos presentamos con nuestros vestidos dorados (obligación impuesta por la novia) en la masiva y despampanante despedida. 
 
La azotea del hotel estaba perfectamente ambientada. La temática era clara. “La fuente de Peterhof”. Un maravilloso lugar construido en el S. XVII cerca de San Petersburgo. (Lugar donde se prometieron…)(YA DIJE QUE TENÍAN DINERO, MUCHO DINERO).* Foto del lugar.

Reconozco que estaba muerta. Tenía las plantas de los pies tan machacadas y ultrajadas que no sé si llegarían vivas a la boda. 

Caminé poco, por lo que mi lugar de encuentro con la gente, con esa gente que si se movía, bailaba y hasta parecía no tener ningún dolor, era la barra del bar

Allí pasé lo poco que duré en la fiesta. Las tres primeras horas me entretenía criticando a la gente con mis amigas. Pero las muy perras me abandonaron demasiado pronto… En una de esas me giré y le pedí lo mismo al camarero. Pero este camarero era nuevo. Me fijé en su muñeca, tenía un sutil tatuaje que era la puerta a muchos más. El primero y el que más me gusto, una clase de sol. Ese fue nuestro punto de unión. Ahora me doy cuenta, que las pequeñas cosas con las que te sientes identificada en otra persona, pueden provocar sensaciones indescriptibles dentro de una. Siempre me han ido los malotes, porque para delicada ya he estado yo… : ) 

Le pregunté por sus gusto musicales, sus aficiones e incluso por su vida amorosa. Descaradamente solo me atendía a mí, parecía que le daba igual perder su trabajo o que la gente se quejase. El servicio en ese hotel era importantísimo y él no podía hacer otra cosa más que mirarme a los ojos. 

La luz de los farolillos se encendió creando una tenue luz otoñal. Su camisa se salía del pantalón del traje y sus manos, aún jóvenes e inexpertas intentaban rozarme cada vez que me servía una copa. (Debo aclarar que no me lo ligué para no pagar ni una copa, NOTA MENTAL PARA LA PRÓXIMA, sino porque me cautivó).

Hablaba poco, tal vez, hablaba lo justo y la que no paraba de canturrear debido a los grados de alcohol en vena era yo. Era correcto. Era un caballero. Un caballero inglés. Si, amigos y amigas, mi camarero era inglés. Una servidora, metida en el mundo de la moda (¡¡¡¡¡¡trabajar de dependienta es MUNDO DE LA MODA, QUÉ QUEDE CLARITO!!!!!!), sabe chapurrear algo en ese maravilloso idioma que tan obligatorio es ahora para todos.

Las palabras eran lo de menos y menos mal, porque si llega esto a ser un examen oral (y no del terreno que controlo) de la EOI, hubiera suspendido. 

Me intentó emborrachar un poco más, pobre, no sabe que tengo un aguante con el alcohol más grande que el de un búfalo. Cuando me sirvió los dos chupitos, vi que era el momento y le besé. Le agarré la mano y le dije que viniera para este lado de la barra. 

Cuando ya estábamos los dos sin ninguna frontera física, nuestras manos y lenguas se perdieron en terrenos verdaderamente pantanosos. La gente no nos miraba. Yo estaba demasiada ocupada viendo como me ganaba a ese chico tatuados, de las calles más simpáticas de Londres y por lo tanto, apuntándome un punto internacional en mi lista de chicos.

No perdimos el tiempo, pero yo si iba perdiendo  las ganas. Pero estaba tan tranquila entre sus labios que no me separé hasta que mi móvil comenzó a vibrar.

Le empujé amablemente y le susurré un “Sorry” mientras rebuscaba en esa mierda de bolso de mano. Ese “lo siento” fueron nuestras últimas palabras…. (Creo que en estas tierras estoy dejando escapar a muchas joyas masculinas….)

Abrí la tapa y vi quien era. Era Andrés. Rápidamente salté del taburete. Puse los pies en esa azotea malagueña y con la sonrisa más grande que salió de mi corazón le contesté. 

Poca a poco, como quien navega en barca sin ningún rumbo fijo, fui bajando hasta mi habitación.  Hablamos de todo (de todo lo que se puede hablar con mi futuro padre de mis hijos, no le voy a decir que tengo un amigo bombero en Málaga, con dos estupendas y maravillosas mangueras.... Y que nos ayudaría encantado si alguna vez tenemos problemas con que un hijo nos salga pirómano…).

Lentamente me tumbé en la cama y me fui quedando dormida. Sus últimas palabras fueron… “Cielo, veo que te duermes debido a tu silencio. Te dejo descansar. Sueña conmigo si quieres. Un beso y nos vemos a tu vuelta” 

La mañana misma de una boda es agotadora….

Os quiero con sueño. Patricia.

Pd: MAÑANA NOS VAMOS DE BODA : )

3 comentarios:

Anónimo dijo...

BIEN, Patri ha vuelto!!!!
Ya me lo he leido, me a gustado mucho mucho, aunq me da pena l apobre patri, q deja escapar unas joyas jajaj.....ya te decia yo q malaga es mucha malaga
Asiq mi beredicto para este capitulo esq esta GENIAL (como todos jajajaj)

María

Anónimo dijo...

pero se puede saber xq esta mujer tarda tanto en volver a nuestras vidas!!!

Anónimo dijo...

Y de mañana, nunca se supo, ejjjeeem!!
Quiero la continuacion por favorrrr! Tus lector@s estamos ansios@s!!!!

Recuerdos desde Madrid
Belen