miércoles, 24 de diciembre de 2014

Las Navidades de Patri - Capítulo 1

Queridas amigas. Ya estoy aquí. Menuda odisea ha sido lo de volver a mi casa. Ni los niñatos de Narnia... Si una buena productora quisiera de aquí sacabamos una saga de narices...  Amigas, con lo que yo he sido. Yo fui la que le dijo a la Jurado que se pusiera tacones con abrigo de pieles, que eso era de DIVA, yo fui la primera amante (secreta) de Sarkozy, una servidora ayudó de inspiración a Alaska para que escribiera el hit “A quién le importa”, Sara Montiel y yo nos íbamos de ravel por los antros más chics de Madrid, yo iba a presentar las campanadas en vez de Ana Obregon… y mirar ahora… subiendo en bus a mi casa. Como la plebe. Hijas mías, subí con miedo, rodeada de gallegas, manchegas y chinos. Iba como las señoras mayores que se montan en el coche y se agarran con miedo, terror y ganas de supervivencia al asa que hay encima de las puertas de los coches, con las rodillas juntas, el abrigo hasta arriba por si moría, que muriese como una señora. No soltaba el bolso… era la viva imagen de mi prima cuando lleva el Birkin y tiene que ir a hacer recados por Vallecas. Si le roban, antes le quitan las bragas que el bolso. Así subía. Era una mezcla de Paco Martínez Soria llegando a la capital, Labordeta y Felix Rodriguez de la Fuente. Creo que era el bus de las catetas mayores del reino español. Como he perdido clase y categoría, lo pienso y lloraría si el rímel no fuera de los caros. 

Bueno, una vez terminó la odisea, todo llegó de golpe...

1 comentario:

Julipy dijo...

Ay, me encanta esta presentación tan fragmentada, me deja en ascuas!