martes, 30 de junio de 2015

Un segundo.


Y hoy contamos con un segundo más de día y yo pienso aprovecharlo. Pienso decirte que te quiero, puede que más de una vez incluso, escribiros para que sepáis que os echo de menos, sonreír a una foto pasada de una artista olvidada, cerrar una puerta (física y metafóricamente), escuchar los últimos acorde de una canción, abrir un documento, tocar una mano o besar unos labios.    Tal vez me acuerde de gente que olvidé, tal vez sea este único segundo (sobrante, al fin y al cabo) que les conceda a esas personas. Sonreiré pensando en gente que aún estando lejos, está cerca. Y sobre todo, pensaré en los míos. En este segundo puede que cuelgue una llamada importante, escuche el tono de otra a la que nunca responderé, reciba el whatsapp más imprevisible del mundo, beba la cerveza más fría que mi cuerpo pueda soportar o comience la historia más bonita que ese libro de la mesita de noche ha guardado para mi... Un segundo, que no sé si me descolocará el día, pero que lo aprovecharé más que ningún otro. 

Puntos a tener en cuenta.

"La repetición y el recuerdo son el mismo movimiento, 
pero en sentidos opuestos; 
ya que aquello que se recuerda se repite retrocediendo, 
mientras que la repetición propiamente dicha se recuerda avanzando. 
Por eso la repetición, si es que ésta es posible, 
hace feliz al hombre, mientras que el recuerdo le hace desgraciado"
Soren Kierkegaard, "La repetición"

lunes, 8 de junio de 2015

Jarrones modernos.

"... perder la propia identidad, 
                                       dejar de ser, 
                                                             disolverse..."