sábado, 22 de agosto de 2015

Tres razones

«Triste documento, mi casa está vacía, mi patio descontento, se queja noche y día. Me preguntan por la rosa, dos florecillas blancas, sus voces cautelosas me hieren y me matan, me hieren y me matan. Yo no fui jardinero, deja de atormentarme, tan solo compañero, admirador y amante, admirador y amante. Y el verdadero dueño, el jardinero santo, se la llevó a su huerto, para adornar su patio» 
(Antonio Remache)

jueves, 13 de agosto de 2015

Carmen Morell y Pepe Blanco.

 “Aquí fue dónde a no sé quién se lo ocurrió decir: 
“De Madrid al cielo”. 
Pero yo prefiero Madrid, 
porque en Madrid tengo el cielo 
siempre que te tenga a ti”
Maravilla (1957)

domingo, 9 de agosto de 2015

En Busca del Amor - 2x04 - "El poder del coño" (I)

En la invitación de la organización (unos hijos de la gran puta que nunca me han dejado hacer lo que yo quería) nos indicaban que debíamos vestirnos de rojo y negro para la gala final (Amigas, comienzo con mis intrigas. Soy la Lidia Lozano del ciberespacio… sin búsquedas de hijas perdidas, por supuesto, soy la diablesa del misterio, la duquesa de la intriga, la marquesa de lo oculto (La hija de Iker Jiménez, AJAJAJ), la pitonisa de lo enigmático, la muestra viva y fehaciente de la discreción, pero sobre todo, la reina de los secretos…¡Intriga, INTRIGA!) Yo lógicamente me negué. Soy una rebelde sin causa. No quería ir de rojo, no es mi color, además con este moreno tan bonito que mínimo que una falda de tubo en tonos coral, a lo mejor un amarillo limón, un blanco roto a lo ibicenco (sin el perroflautismo, por supuesto), un verde agua marina, un marrón siena, un rosa chicle, palo o tal vez lavanda, un violeta amatista, puede que un naranja sésamo… o yo que sé… un ¡AZUL! si nos ponemos gilipollas… No, hijas mías, de rojo regla, un rojo en la escala RGB (1788, 239, 43) vamos, que en pantones (un dato que parece que deberíamos saber todas) es el #EF2B2D. Así me tocó ir a la gala. Yo sólo podía pensar que íbamos a ser clones de la gran Anne (¡Un beso Anne!) en nochevieja en la puerta del sol…. VERGONZOSO y encima sin Ramonchu. Lógicamente me puse el vestido más espectacular que pude adquirir con el poco tiempo que nos dieron. Menos mal que Wendy, una de las del catering y antigua stripper caribeña me dejó algo de su fondo de armario. Entre eso y mi arte para tricotar, lo tenía todo hecho. La cosa resulto así: un escote que casi podía ir al baño sin tener que quitármelo, la espalda al aire con una cadena dorada cayendo por ella, dos taconazos negros de infarto, con la suela roja lógicamente (¿Louboutin? No queridas, los pinté esa misma tarde con pintauñas… Soy pobre amigas, además, aquí no he ganado tanto… o sí….). Bueno, yo estaba mejor que la Kardasiam en esa portada con la bolsa de basura… DIVINA, estupenda, un poco mamarracha por culpa del Martini y las dos pastillas para el dolor de cabeza que me había tomado. Mientras terminaba de perfilarme los ojos llamaron a mi puerta. ¡Adelante! Grité demasiado eufórica. Miguel entró rápidamente. ¿Qué haces aquí? Pregunté inquieta. Sus dedos fueron a parar a mi boca (¡qué momento más de novela rosa de escritora frustrada de alguna ciudad perdida de la Texas profunda!). Su dedo me impidió decir nada. Sólo habló él. ¡Esta noche no va a ser mágica! Vas a quedar igual que Ania en Gran Hermano (¿Qué mierda de chivatazo es ese?). La organización te va a machacar. (Os dije que me odiaban. Os lo dije). Ten cuidado. Me besó en los labios y se fue…. Perpleja y cabreada me senté en el sofá. ¿igual que Ania? ¿Sin talento, encadenada al teatro y con ese vestido de cuero cutre y de color granate? (Con todo mi amor a Ania que ella valía mucho y lo demostró acercándose a un hombre que se sacaba los mocos delante de más de 5 millones de espectadores, vestido con un polo verde y el cual ahora intenta adelgazar en cierto gym de la capital andaluza…) ¿Voy a perder? ¿Qué mierda es esta? ¿YO? ¡PATRICIA! ¡Antes muerta (que sencilla, ay que sencilla)!

Mi puerta vuelve a sonar, es la redactora… debemos estar en plató en menos de dos minutos. Bebo un poco más de Martini y salgo…. *Martini no me paga por las menciones. Tengo un problema con el alcohol, ¿vale?.

¡Conectamos! ¡Conectamos! En tres, dos, uno … Gritaba Oliver, el regidor, un cubano con ojos verdes, pelo castaño por culpa del tiempo, el sol y la brisa marina,  mazado como mi encimera de la cocina, la de mármol, sobre ella y con él hubiera compartir algo más que clases de audiovisuales avanzadas, o de guión, o de cámara, o de alguna de esas asignaturas innecesarias que se dan en esa práctica y maravillosa carrera. Pero bueno, a eso no vine a estas tierras… ¿Qué dónde estoy? Sentaros ladies and gentlemen que tenemos mucha tela que cortar.

Me gustaría decir que todas estábamos preciosas en esta estupenda y última gala, pero no es cierto. Yo luzco de una forma especial y ellas no. Lógicamente, yo soy la que me encuentro en el centro, a mi derecha Rachel, una neoyorkina de 43 años con una mono rojo digno de estudio y a mi izquierda, Melanie, una mexicana de 23 años con más maldad que Mariló Montero y menos estilo que Karmele Marchante. Nunca tuve mucho trato con ellas, la verdad, no os voy a engañar. Ni suerte nos deseamos…. En la grada de la derecha, nuestras “Diosas Supremas” (así se llamaban en el programa, yo ni mú. Soy una mandada. Una sumisa (pero no en plan la de las sombras de Grey, porque amigas mías, yo tengo otros gustos y no necesito sadomasoquistas en mi vida…) yo simplemente acataba las normas de la productora americana que llevaba el cotarro.). Las DIOSAS SUPPREMAS eran: Céline Dion como vinculación a Rachel, Paulina Rubio en honor a Melanie y Concha Velasco, la Diosa Suprema de mi equipo. (Súper justo e igualado todo. ¡Súper justo! Ironía MODO ON).

La presentadora, una mezcla rara ente el carisma de Ellen, el look de Cristina Aguilera, la “gracia” de Paz Padilla y el acento de Shakira (en sus últimos discos), no dejaba de hablar ni un sólo minuto. La gala iba a la velocidad del rayo, casi igual que en España, igualito todo. Dos parpadeos después estaba de pie despidiendo a Melanie. Ella había sido la tercera finalista. Paulina, enfadada, había tirado su botella de tequila, marca José Cuervo, por todo el plató, y antes de irse, miró a la cámara y dijo: “Por las buenas soy buena, por las malas lo dudo… ¡Váyanse a la verga todos!” ¡Viva el saber perder mexicano! ¡Olé por ella y su despedida triunfal! Yo no entendía nada, estaba buscando a Miguel entre las cámaras pero no lo vi. Miré de reojo a la grada y Concha y Celine estaban cogidas de la mano… ¡Qué estampa! Si Mariano Ozores estuviera en condiciones hacía un remake de “Las chicas de la Cruz Roja” y estas dos iban de protagonistas (Concha repetiría ya que ella fue prota en la primera versión. Nota informativa.)…. La cosa es que las predicciones/chivatazos de Miguel no se estaban cumpliendo. ¿Qué estaba pasando? ¿Ahora voy a ser Iván de GH? Y ya no quedaba nada, en menos de un minuto sabríamos quién es la ganadora… 


La presentadora se colocó el flequillo, nos miró y comenzó a decir: “Y la concursante más votada, y por lo tanto, primera ganadora de la versión internacional de “The Amazons: The power of the pussy” (“Amazonas: El poder del coño”, traducción para los hispanoparlantes) es…”

Amigas, queridas, tesoros míos, pequeñas y grandes lectoras (y lectores), aquí estoy de nuevo. ¡He vuelto! He vuelto, para volver a volver, he vuelto cómo el calor en verano, los hongos a las piscinas públicas, las mechas californianas, pasadas de moda, a las cabezas huecas, las camisetas de tirantes a los hipsters, los bermudas vaqueras al Pull & Bear, las maricas al orgullo, los hits del verano a la radio, los festivales a la Comunidad Valenciana… He vuelto como Ylenia a Gandía, como Gahona al psiquiatra después de que la tuvieran que despegar del plató de Supervivientes y como Cameron Díaz a las comedias románticas. ¡He vuelto como Chabelita a Cantora, digna, con 100 gramos menos y varias declaraciones que hacer para así amortizar el verano! Eso sí, mi madre me ha querido desde pequeña y mi tío Agustín (en mi familia Leopoldo) es más mariliendre que yo, por lo que sólo discutimos por la base de polvos que nos pondremos para salir de fiesta. Una vez todo aclarado, comenzamos.

Patricia está guerrera (y gilipollas ya que estoy hablando de mi en tercera persona...), malvada, un poco agitanada y barriobajera, un poco como Lolita cuando no tenía arroz con bacalao los domingos para comer. Estoy salvaje, tigresa y poderosa. Como los flecos de aquellos bikinis (moda del año pasado, si amigas, Colección Verano 2014. ¡2014, no 2015!) que se te metían por todos lados. Así he vuelto, por todo lo alto y os tengo que poner al día de todo lo que me ha pasado en estos meses. Por cierto, si veo que este capítulo se me hace largo, yo corto en lo más interesante y la semana que viene seguimos. ¿os parece? Salvaje y perra la Patricia del retorno. JAJAJAJA.

Ay mis amigas, lo que os he echado de menos. No os lo podéis creer. Pero bueno, me hago una coleta alta, me quito los oros y redacto. A ver… ¿Cómo quedó la cosa? ¡AHHHH YA SÉ!

Vale, la cosa es que me traicionaron. Una maldita señora me mandó un mensaje y me dijo que mirase las revistas del corazón… Pues si, allí estaba yo. En todas las malditas revistas de la prensa rosa de este país. Desde la Lok@ hasta YoDona, pasando por el ¡Hola! (por supuesto). Yo sólo podía pensar: ¿Pero quién me traicionó? ¿La reina? ¿Quién tiene ese poder sobre los medio del corazón? ¿Jorge Javier es mi mano negra? ¿Esperanza Aguirre es mi archienemiga oculta? ¿Cercei quiere venganza y yo soy su punto a eliminar? ¿QUIÉN ME QUIERE VER FUERA DE ESTE PAÍS? ¿QUIÉN? (Gritos de desesperación). Pues allí estaba yo, igual que aquellas chicas con estudios, simpáticas, alegres, vivarachas y puede que un poco picantes que tantos talleres de coches, camiones, armarios de maridos infelices o personas adictas a la pornografía vintage y en papel tiene en sus casas. Una servidora plasmada como Miss Octubre de una Interviú vieja de los 90. Lo más fuerte era la historia que contaba. ¡QUÉ TENÍA UNA ENTREVISTA Y TODO EN LA REVISTA! (vamos que quien me quería joder, lo estaba logrando, pero bien). Las fotos eran reales, tan reales como que me las hice yo. Ay amigas, no me juzguéis (o hacedlo, no pasa nada, yo os comprendo), pero es que toda la culpa es de esa página de cupones onlines, con ciertas letras en verde que ofrecían unos books sexuales al 70% y yo, me lanzo. Encima ese día compré dos cupones, el segundo era de un blanqueamiento de algo… ahora no lo recuerdo, yo sé que en la imagen ponía como un asterisco y claro, me llamó la atención y lo compré. Gangas y chollos vienen a mi como las ofertas temáticas al Lidl. Me pierden las gangas. Es igual que con las copas, a mi me invitas a una copa, y aunque yo esté peor que Massiel en el Noa Noa, yo me la bebo. NO PUEDO DECIR QUE NO A UNA COPA GRATIS. Soy así, una borracha complaciente. (ejem, ejem). Las gangas y los hombres sensibles, mis debilidades eternas.

Pues con las fotos de verdad, la entrevista de mentira, con todas mis redes sociales subidas en el artículo, una vida inventada y algo con un tema ilegal… mi móvil prendió fuego. Amigos de amigos, conocidos, desconocidos interesados, interesados pervertidos, maestros, primos lejanos, lejanos parientes y parientes inventados quisieron saber de mi entrevista.  Mi pueblo se bloqueó de tal manera que en menos de dos días ya era pregonera de las fiestas de Septiembre, reina de la verbena de tarde y tenía la llave de ese pueblucho. ¡Vamos que me han salido mejor las cosas que a los del partido ese gobernado por el coletas! ¡Y no fui alcaldesa porque yo soy más productiva en la sombra, siempre lo he dicho, yo no quiero ser cara visible, que tengo mucho que sacar a la luz (ahora muchas menos) y me harían dimitir!

En menos de dos segundos Encarni ya se ha leído la revista y estaba pensando en hacer postales navideñas con mi portada. Agobiada, decidí dejarla en el primer centro psiquiátrico a lo Raquel Mosquera cuando hablaba con los periodistas por la ventana en el primer aeropuerto para que llegase volando a Ibiza y a mi me dejase tranquila. No necesito ahora una ex – religiosa atacada para que me pusiera más nerviosa. ¡Adiós Encarni, cariño! ¡Hasta la próxima!

La situación se descontrolaba por momentos y yo estaba a tres ibuprofenos de pasarme al Diazepam y a cinco del Prozac. La cosa se me iba de las manos. Necesitaba una solución. Lo bueno que tengo, una de las múltiples cosas maravillosas y estupendas que tengo, a ver si ahora nos vamos a menospreciar a esta altura, lo que nos faltaba. Como os iba diciendo, una de las cosas buenas que tengo es que le quería sacar el lado bueno a toda esta situación. ¡Aquí está Patricia y ninguna entrevista inventada me iba a joder la vida!

Antes de buscar ayuda psiquiatra profesional, contesté al correo de la señora que con tanto cariño me había puesto en el candelero de media España:

“Gracias cariño. Ahora estoy en boca de media España, tranquila, intentaré que dentro de nada la otra mitad también sepa de mi. Nadie hunde a Patricia. NADIE”.

Enviado el mensaje, salgo camino a Albacete, si amigas, ya tenía un bolo allí, ¿quién dijo crisis española? ¿paro? ¿problemas económicos? ¿dónde?. Ains, creo que soy como todas aquellas y aquellos jóvenes de cierto programa de una señorita muy sala’ sentada en una escalera que buscan el amor, pero con el bachiller, un trabajo de dependienta/camarera (bueno, ahora mismo no sé si lo sigo manteniendo), un novio en Benidorm (bueno, eso también lo tienen ellas y aún así van al trono) y una familia dispuesta a meterse en gresca televisiva. (No, eso es mentira. Mi madre está de retiro espiritual sin prensa del corazón, ni medios de comunicación, GRACIAS A DIOS BEYONCÉ y mi padre viendo el tour y durmiendo la siesta cada 20 minutos. Problemas solucionados. Bueno, y mi hermana seguirá en Ibiza, supongo,… [Nota mental, llamarla]).

Bueno como os iba diciendo, yo camino de Albacete, allí me recogería mi prima, si, la de los galgos. Y os estaréis preguntando: ¿Pero qué es lo que hace tu prima en Albacete? Tranquilas amigas, que os cuento. Mi prima está por esas tierras bellas y fruto ¿de qué? ¿Qué coño tiene Albacete? No tengo ni idea, ella está allí por amor y motivos laborales. ¿Existe Albacete? Si ¿Se trabaja? Parece que si. ¿Está en Castilla y La Mancha? Efectivamente. ¿Son albaceteños? ¿Tu prima es albaceteña? JAJAJAJ, esta pregunta me ha encantado. Si, ella tiene algo de albaceteña y del mundo. Ella es así, exótica. ¿Qué coño hace allí? Bueno, ella es propietaria de varias hectáreas de paneles solares y de molinos eólicos (Olé mi prima guapa). Vamos, lo que viene a ser una terratenienta, con todas las letras (y los terrenos) y una súper estratega de las ayudas del Ministerio de Interior…. Es un poco la mala y rica de Falcon Crest, pero esta vez quitamos los vinos y los sustituimos por energías renovables. Vale, y también le quitamos unos 30 años a la pobre. Ella dice que se siente un poco como Dios, controlando la fuerza de los elementos a su antojo y poder… ¡Qué mística me salió, la madre que la parió! Debo reconocer que ese no es su primer trabajo, y también reconozco que el otro me gustaba mil veces más… ella antes tenía una cadena multinacional de Pitonisas Locales, a bajo coste, lógicamente. Y todo ello con sede principal en Albacete (Cuna del misticismo, el inframundo, las fuerzas negras, los rituales y las plantaciones de incienso naturales, pensaría ella). El problema es que mi prima no dormía por las noches pensando en que tenía que complacer en todo a su plantilla mágica. Y allí íbamos desde brujas, pitonisas, amantes del inframundo, diosas de belcebú, madres de lucifer y casi medio repertorio del universo de “Embrujadas” (tanto de la escuela de magia como del inframundo más oscuro)…. Ante una maldición o cualquier otra arte oscura, lo dejó todo y por ese motivo se pasó a dominar el aire y el viento. ¿De dónde leñe creíais que salía el dinero para los galgos? ¿Del aire? Aquí la tenéis, la gran dueña y señora de sus terrenos. ¿Montada en el dólar? Más bien su futuro marido es el de la pasta, pero eso es otra historia que ya saldrá. Y vamos a seguir que esto parece un anuncio de los terrenos que tiene mi querida prima y una clase particular de geografía española… ¿a qué no sabéis cuál fue mi sorpresa? ¡CASI ME DA UN INFARTO! Bajo del autobús (humilde y fomentando el transporte público siempre como la alcaldesa de Madrid) y me encuentro a una chica con un vestido rosa palo (¡qué de colores hoy!) por encima de la rodilla, uno tenis (playero de toda la vida), un jersey en blanco atado al cuello y una gorra en la cabeza. La miro, me mira y me saluda. Perpleja intento enfocar la mirada y veo que es ella. MI PRIMA. El problema es que hemos tenido asesinatos. Un pequeño cocodrilo se ha comido a los galgos. MI PRIMA AHORA ES UNA CHICA LACOSTE.

“Es que me cansé de tanto perro. Las del galgo (si, se refiere a las diseñadoras) se han vuelto muy mainstream y ahora quiero algo nuevo (inciso: ¿el cocodrilo es nuevo? Por supuesto, sus más de 80 años de historia no aportan antigüedad, para nada). A ver Patri, que el galgo no era feo, pero ahora quería cambiar, ahora soy más de Cocodrilo y Ganso” - Prima Patricia.

Ojiplática la miraba de arriba abajo. Los calcetines también tenían el famosos animal verde… Mi prima cambia el armario y de marca como yo de novio, quiero decir, de amante. Montamos en el coche y la sigo mirando. No me lo puedo creer… estoy pensando que hasta al galgo le tenía cariño. ¡Pobre perrito! Bueno, a rey muerto, rey puesto. Desde aquí quiero mandarles un mensaje y decirles a esas dos diseñadoras norteñas y amantes del perro esmirriado que mi prima volverá a sus tiendas como una drogadicta que no ha querido rehabilitarse. Qué no se preocupen que el Cocodrilo será algo pasajero... también amó al Oso y mira dónde está ahora… en libertad otra vez.

Aparcadas en el parking del hotel, mi prima me mira y me dice que hay alguien en la habitación esperándome. ¡Hijas mías! Yo ya no sé si vivo en una película de espías, una comedia romántica o todo esto es una broma del destino. Encima, ella tan simpática me dice que no puede subir, que ha llegado la nueva colección del cocodrilo y quiere unos pantalones blancos para la fiesta de esta noche. ¡La mato!


Siete pisos en ascensor y dos pasillos después (uno de ellos porque me equivoqué) llego a la planta. La cosa me daba mala espina, me sentía como Chi Chi Rodríguez en “A Wong foo, ¡Gracias por todo!, Julie Newmar” al intentar conseguir su sueño de drag queen americano. Perdida. La cosa es que algo me llamó la atención. La puerta de la habitación que se encontraba en frente de la que yo debía entrar estaba entreabierta. Alguien mantenía una discreta conversación. Su voz salía en susurros de su boca. En ese momento salió mi vena cotilla. Pocas palabras pude escuchar, pero las que escuché me dejaron el cuerpo helado.

“Señora Velasco… todavía no hay movimiento. Sí, sí, la avisaré de inmediato en cuanto llegue. ¿Qué debo hacer? …Perfecto, la vigilaré de cerca. ¿La jefa está enfadada? …Tiene razón, no necesito saber eso.  He escuchado algo, ahora la llamo de nuevo”.

No vi a la persona que hablaba, pero sabía que lo estaba haciendo de mi. Mi móvil comienzó a sonar con un tono que mi prima insistió que pusiera “La chapa que vibran” de la gran artista (ironía) “La Materialista”. Colgué y rápidamente entré en mi cuarto. Con miedo de lo que me podía encontrar y después de lo que acababa de escuchar, agarré un tacón de los más afilados en la mano y el número de la policía marcado en la otra, me apoyé en la puerta y me encuentro a un hombre sentado de espaldas a mi (WHAT? ¿HOLA?). El susodicho está mirando por la ventana, a contra luz. Le veo pequeños detalles. Los justos y necesarios. Huele bien, demasiado bien diría yo, el reloj que lleva es caro, no tiene chaqueta y juraría que esos zapatos los he visto antes. Espera un segundo, esa camisa también me suena… ¿Lleva tatuado una LG-RMV (Lady Gaga - Reina de Mi Vida) en la muñeca? ¡Ya sé quién es! Es… 

Mientras, a 207 kilómetros (si vas por la A-31, sino, son más) Diana (mi amiga y fan de María del Monte) se encuentra limpiando “La Isla del Amor” (Recordad que es el bar en el trabajo amigas, que os lo tengo que decir todo). Bueno, ella limpiando más bien poco, estaría con María del Monte a todo volumen y mientras colocaría las bebidas. Si corazones, ahora trabaja allí. Algún lío tuvo con el Club de Fans de la Pantoja con todo eso de la cárcel de la tonadillera y debe pagar una multa por destrozos en su local… Fanatismos de folclóricas. No me preguntéis. La cosa es que ella estaba con su “Cántame, me dijiste cántame, cántame por el camino y agarrada a tu cintura te canté, a la sombra de los pinos…” y llamaron a la puerta del local. La insistencia del desconocido tuvo que ser constante ya que la otra estaba dando un concierto que ni Lady Gaga en Lisboa. Una vez logró escuchar los golpes, corrió hacia la puerta. Con la luz del sol en Benidorm a eso de las 7 de la tarde, la brisa del mar levantando un fresco atardecer y el ruido de “Pégate” de Ylenia en todas las discoteca, Diana abrió a un apuesto hombre. Sus pantalones oscuros le quedaban ajustados, marcaba todo lo que debía marcar, sin llegar a lo obsceno, una camisa blanca perfectamente planchada caía por su cuerpo, dos botones abiertos dejaban ver unos  pectorales trabajados y un vello correctamente recortado, su gafas de sol le bloqueaban la mirada, pero Diana a esas alturas ya estaba que ni sabía como se llamaba. Se miran un minuto y él, pregunta por mi (¿LO DUDABAIS AMIGA? ¿PERDONAD? ¡ES MI HISTORIA!). Diana educada y un poco puta dijo que ni idea, que debería estar durmiendo (yo a esa le quito las extensiones a puñetazos, y no es por celos amigas, o porque sea un tío porque ya sabéis que yo con un buen consolador y una cama grande hago maravillas, pero la cosa es que yo siempre la he apoyado cuando lo del centro comercial, lo del festival de folclóricas, el boicot a la firma de discos de Chayo, las pancartas para la prisión de Alcalá de Guadaíra, los posters que tuve que ir a robar y pintarrajear de Charo Reina y mil cosas más… y ahora que no sabe dónde estoy…)  Bueno al tema que me enciendo, el apuesto hombre quiso saber si podría tomar un agua (es un chico sano) que estaba sediento. Diana, muy amablemente le dejó entrar. No sin antes hacer como se caía para tocar bíceps… Su charla fue correcta y lineal (¿qué le pedimos a Diana?) pero lo interesante llega ahora… ¡Por cierto, me llamo Diana! Dijo ella con salero, su número de teléfono en una servilleta y dos besos en los mofletes casi al instante. Educadamente él correspondió a los besos y dijo… Yo soy Andrés.


Hasta la próxima semana amiguis.
Patricia os quiere y os ama.
Pd: Ya me voy, ya me voy que este capítulo se me ha ido de las manos. Sólo quiero daros una sorpresa más. Voy a realizar un sorteo en honor al retorno de la hija perdida de Olsen&Cía y el premio será: ¡Disfrutar del capítulo 5 de Patricia “En Busca del Amor  -2x05 – “El poder del coño” (II)” antes que nadie. ¿Cómo? Pues entraréis en el sorteo realizando estas tres pequeñas normas (si, se deben hacer las tres): 
  1. Comentando en esta entrada sobre lo que os ha parecido el capítulo. (Aseguraros que el comentario se guarda y de poner vuestro nombre)
  2. Compartiendo la publicación que contenga el link a este capítulo publicada en mi Facebook. 
  3. Realizando un retweet del tweet que anuncia este capítulo dentro del Twitter: @Olsencia (https://twitter.com/OlsenCia )
Tenéis hasta el miércoles para participar. El jueves se sabrá el ganador o la ganadora y ese mismo día recibirá el capítulo.
¡Ahora sí que sí!
Adiós queridos y queridas lectoras.